¡¡¡Dos nuevas Plumas se unen a nosotras!!!

Para nosotras es un inmenso placer la incorporación de estás dos estupendas escritoras, compañeras, amigas y maravillosas personas.

Nuestro Club de la Pluma Azul es como una familia, una familia que va creciendo y expandiéndose, donde nos apoyamos las unas a las otras, nos consolamos, nos damos ánimos y donde todas formamos una piña.

Para mi es un enooorme honor dar la bienvenida a nuestras nuevas plumilllas, Julianne May y Lorraine Cocó.



Tanto la una como la otra son dos personas a las que aprecio de todo corazón, y estoy super feliz de que hayan aceptado meterse en este embolao (como diría Lury), solo espero que se sientan a gusto, que disfruten, que se identifiquen y se sientan tan plumas azules como el resto de nosotras. 

Las cuatro plumas fundadoras: Arman, Raquel, Lury y yo empezamos este proyecto con mucha ilusión, nos unen muchas cosas y somos como una piña (como ya he dejado caer más arriba).
Siempre hemos considerado este Club plumifero como algo más, un lazo de conexión entre nosotras y como tal estamos encantadas de enlazar nuestros corazones con personas que conectan de una forma especial con nostras.

Hace unos meses se nos unió nuestra querida Claudia y, ya no eramos cuatro sino cinco, ahora dejamos atrás ese número para convertirnos en las siete magníficas, digo plumiferas.... Jejejejejeje!!!!




BIENVENIDAS CHICAS!!!

Dama N. Prayton


Vamos a ser dos más, y no lo digo para que nadie se sienta amenazado. Ahora somos siete, y pegamos palizas por encargo... ah no, esto no es aquí.

Quiero decir que tenemos la inmensa alegría de recibir a dos personas maravillosas, a Julianne May, la conozco hace mucho tiempo, se puede decir que la apreció mucho, no miento, a pesar de que es joven y guapa y debería odiarla, pero... eso tampoco debía decirlo aquí.

Por otra parte, se une también a nosotras Lorraine Coco, que es una amiga más reciente, y por la caña que me mete, me va a obligar a vigilara muy de cerca, por eso estoy doblemente contenta de que este en el grupo, así dejará de darme guerra cuando la haga cosas, y se aguantará como todo el mundo.

Este grupo empezó con cuatro amigas, y ahora ya somos siete. Yo estoy feliz. Espero que recorramos un largo camino juntas.

Durante este tiempo hemos vivido aventuras maravillosas:



Es poco agradecida, lo sé, pero la quiero igual.



También tenemos conversaciones muy interesantes.


A Dama le encanta celebrar los acontecimientos de este tipo con grandes festejos y banquetes.


Y aquí están nuestras nuevas plumas azules, felices y satisfechas de pertenecer a este grupo. (Vaya usted a saber porqué)

Bienvenidas rechulas.


Lury Margud



ME TOCÓ!!!!

Ahora soy yo la que amenaza con dar la bienvenida.


Mis queridas lectoras (y con mis no me refiero a solo mías, sino también a las de mis compañeras) Este proyecto, que nació, como se suele decir, de la nada, como un bonito lugar dónde refugiarnos, darnos a conocer y conocernos, dar rienda suelta a nuestros talentos  y ser en definitiva nosotras mismas, sin cuestionarnos y sin que nos cuestionen, sin más preocupación que la de plasmar todo aquello que se nos pase por la cabeza, siempre intentando no herir (eso no va por Lury, ella es un espíritu libre...), hoy va creciendo y se va consolidando.
Es para mí un placer y un mayor honor, dar la bienvenida a nuevas y talentosas compañeras. 
Julianne May

 y 
Lorraine Cocó

Sin duda, vamos creciendo, pero de éso ya habíamos amenazado, que no os pille por sorpresa ahora y nos vengáis con cuentos de "Yo no lo sabía" y sin duda espero y deseo que en el futuro seamos muchas más.

Ante todo, somos amigas y es un requisito esencial y principal, mucho más que el de escribir bien, por eso estoy yo aquí.

Cuando hay confianza, hay unión, hay alegría, felicidad y una no se siente sola, el apoyo de mis compañeras es fundamental a la hora de continuar y ese apoyo es el que quiero que sientan tanto Julianne como Lorraine, apoyo, sí, porque ayuda para escribir sobra decir que no la necesitan, son un ejemplo del maravilloso futuro que nos espera y la suerte que tendremos de poder leer estupendas y preciosas historias.
Las plumillas azules, somos autoras pero sobre todo amigas y por eso mismo me alegra decir:

BIENVENIDAS MIS QUERIDAS NUEVAS PLUMILLAS!!!



Deseo de corazón que os encontréis a gusto, que lo paséis bien, que disfrutéis de lo que hacéis y sentiros libres. Ésta ahora es vuestra casa (no revolváis mucho, Dama se enfada si descolocamos los muebles y cambiamos las cosas de sitio... por cierto, el sillón negro, ese con balancín, es mío, la que me lo quite tendrá que vérselas con los bistrip de Lury, no digo nada más...)

Un beso enorme, cargado de ilusión, cariño y esperanza, (esperanza sí, esperanza de que aunque acaben por conocernos de verdad, no decidan irse por patas)

Mis más sincera bienvenida y quiero que todo el mundo sepa de que estoy muy feliz de teneros entre nosotras.


Arman Lourenço Trindade





Cuando me ofrecieron unirme al Club de las Escritoras de la Pluma Azul, me emocioné mucho; no solo por compartir un lugar especial con autoras a quienes respeto y admiro, sino porque me encontraba además entre personas magníficas y buenas amigas. Desde entonces, me siento cobijada en un grupo generoso, donde el amor por la escritura, el respeto y el cariño están por sobre todas las cosas. 

Hoy se unen dos nuevas integrantes, Lorraine Cocó y Julianne May, y me da mucho gusto poder darles la bienvenida junto a todas las plumillas. Ambas son autoras conocidas, muy exitosas, pero sobre todo, excelentes personas, y así como estoy segura colmarán de alegrías este grupo, espero que se encuentren muy a gusto aquí y sepan que están en un espacio en que se les quiere y aprecia.


El Club se hace más grande, más personas se unen, y conservamos la esencia del amor por la literatura y la importancia de la amistad. 

Julianne, Lorraine, sean más que bienvenidas, queridas Plumillas, lo pasaremos genial, y vamos a compartir un gran futuro todas juntas. 

Claudia Cardozo

Para mí es una gran alegría dar la bienvenida a nuestras dos nuevas plumillas: Julianne May y Lorraine Cocó. Estoy muy contenta y espero que se sientan muyyy bien entre nosotras.


Mucho ha pasado desde que este proyecto nació. Como se ha dicho, eramos solo cuatro mujeres a las que nos unía el amor por la escritura. La amistad fue creciendo poco a poco y a día de hoy somos grandes amigas. A pesar de la distancia que nos separa, se puede decir que la amistad que nos une es fuerte y siempre estamos ahí para apoyarnos las unas a las otras. Por eso, este grupo es mucho más que eso, es como dice Dama, una gran familia que poco a poco va creciendo.



Ahora somos siete. Las siete magníficas, como las siete maravillas del mundo antiguo, que a pesar del tiempo que ha pasado, todo el mundo las conoce. Espero que todos disfrutéis del talento que hay en este grupo, pero ante todo de la calidad de las personas que lo integran, que ante todo se unen por la AMISTAD.

Os dejo esta gran canción que habla de la amistad:

Raquel Campos

REFLEXIÓN: LA NECESIDAD DE ESCRIBIR


La vida es curiosa. Me preguntaba acerca de qué escribir esta entrada y de pronto me veo en una situación en la que debí pensar qué es lo peor que me podría pasar si no pudiera concluir con todas las cosas que deseo hacer en mi vida. Se me pasaron muchas cosas por la mente, empezando con los aspectos más íntimos y emocionales de mi vida, como son el compartir con mis seres queridos o cumplir algunas de las metas que me he trazado. Pero hubo algo que me carcomía la cabeza, una y otra vez, abriéndose paso de forma poderosa y ubicándose entre las principales: Necesito escribir. No debo, no quiero, no tengo. Necesito. 

Y cuando salí de esta difícil situación y me vi tranquila, con la mente despejada y con la capacidad de pensar precisamente en todo aquello que me había estado dando vueltas, a fin de reflexionar, ya que me gusta hacerlo, porque creo que así es como se aprende en la vida, me pregunté en qué momento el escribir se convirtió en una necesidad, cuándo se volvió una función casi vital. Y no encontré una respuesta, lo que creo no es del todo malo, porque no todo en la vida tiene un por qué; a veces es suficiente con que ese hecho esté, que forme parte de uno y nos enriquezca sin buscarle una explicación razonable. Porque después de todo, ¿qué tan razonable es la escritura? Lo es en el sentido de que su planificación y el llevarla a cabo debe ser tomado con seriedad y mucho trabajo, pero también es cierto que el escribir tiene un aura mística innegable y resulta casi imposible encontrar una noción lógica al respecto. Y eso me gusta.



Hay algo mágico en escribir las primeras palabras de una historia, sentir cómo con unos cuantos trazos, si se escribe en papel, o unos golpeteos en el teclado, si dependemos del buen Word, pueden abrir un mundo ante nuestros ojos. Y ese mundo, si lo recorremos con sabiduría, entusiasmo, disciplina y, sobre todo, con mucho amor, será del todo nuestro; y luego, podremos ofrecerlo al mundo para que lo conozca de la misma forma en que lo hemos hecho nosotros. Si eso no es magia, no sé qué es.

Por eso, pese a lo íntimo que es el proceso de la escritura, algo muy personal que sale de nuestro corazón, de nuestra alma, e incluso de nuestro estómago, llega un momento en que tomamos a esa criatura que creamos con tanto esfuerzo en el secreto de las palabras, y la tendemos para que alguien más, quien quiera, cuantos quieran, puedan sostenerla también.



Y ahora, al releer estas líneas, me doy cuenta de que tal vez sí tengo parte de mi respuesta acerca de por qué necesito escribir. Lo necesito porque es parte de mí, no concibo mi vida sin crear historias, escribo porque no puedo no hacerlo. Más allá del reconocimiento, de lo fantástico que resulta hacer llegar tus historias a los demás, está el hecho de que como dice esa conocida frase: "El universo no está hecho de átomos, está hecho de pequeñas historias"; y las mías, por pequeñas o minúsculas que puedan ser, son la parte de mí que siento la necesidad de ofrecer al mundo.

EBOOKS VS PAPEL

El otro día vi esta foto rondando por Facebook y me gustó mucho. Me hizo pensar en todo lo que ha cambiado el mundo literario en los últimos años.

Imagen libro VS ebook



Me encanta leer desde siempre, es algo que siempre recuerdo y creo que si no pudiera leer me daría algo y no podría seguir adelante. Es algo superior lo que me hace leer, y es que disfruto tanto adentrándome en las aventuras de cada historia que para mí es casi igual de necesario que el aire para respirar.

Siempre he sido de leer libros de papel. El hecho de pasar las páginas es algo que me fascina. Aún recuerdo con mucho cariño los primeros libros en tapa dura que tuve y que todavía hoy conservo como un auténtico tesoro:

Jim Botón y Lucas el maquinista: 

Sinopsis:

Un misterioso paquete llega al pequeño país de Lummerland; dentro, contiene un niño tan negro como el carbón. La llegada del niño traerá mucha alegría a Lummerland, pero también varias preguntas. ¿Qué pasará cuando crezca? ¿Habrá sitio para todos? Por eso, cuando Jim crece, se marcha junto a su amigo Lucas el maquinista y la querida locomotora de éste, Emma, hacia un lugar donde pueda tener el espacio suficiente para cumplir su sueño. Pero lo que no imagina ninguno de los dos amigos es que, tras la partida, los esperan un sinfín de emociones y aventuras. Llegarán a una China mágica, rodeada de árboles transparentes y puentes de porcelana, se animarán a rescatar a una princesa en apuros, vagarán por los desiertos más temibles y conocerán a los seres más extraordinarios.

***

Nacida en domingo: 


Sinopsis:

Dicen que los niños nacidos en domingo tienen mucha suerte. La niña se aferra a esa opinión, nació en domingo y es lo único que sabe de sus orígenes.
La suerte significaría que unos padrinos de fin de semana la liberaran de los tristes domingos en el orfanato. Cuando otros niños regresan por la noche, presumiendo de excursiones, meriendas y regalos, a ella sólo le queda una evasión: abrazar su conejito de peluche tan traído y llevado bajo la colcha -un precario sustituto para el calor y consuelo necesarios-.
Pero la suerte no se representa como la había imaginado en fantasía...

***

Lassie vuelve a casa: 



Sinopsis:

Greenall Bridge, un pueblo de Yorkshire. Debido a sus dificultades económicas, el padre de Joe Carraclough, doce años, debe vender su perra ovejera Lassie al Duque de Redling. Como la perra escapa varias veces para ir a esperar a Joe a la escuela, el Duque hace que la lleven a sus posesiones en las Highlands escocesas, donde pretende que la preparen para un concurso. Pero la perra vuelve a escaparse y, después de un viaje de quinientas millas, termina llegando de nuevo a casa de los Carraclough.

***

Ahora muchos años después ha aparecido el ebook, un maravilloso invento que para los lectores es una maravilla: ocupa poco sitio, no pesa y puedes tener al alcance un montón de libros.




La verdad es que yo tengo el KINDLE ya casi un año y he de decir que es fantástico… pero no puedo de dejar de decir que el encanto de leer un libro en papel es superior. Ya no es solo el hecho de pasar las páginas, no, es el olor que desprenden las páginas y el  hecho de tocar y de palpar lo que hace que el libro sea una experiencia única.

¿Qué preferís vosotr@s?

Espero que os guste. Besos.

Llego tarde, hasta cuando llego pronto.





Me tocaba hacer la entrada este lunes, pues la hago un martes, que es otro día de la semana, tan bueno o mejor que el lunes.

Los lunes no le gustan a nadie. Excepto el lunes santo, pero porque es fiesta, que para los creyentes, Jesús resucitó el día antes.

Últimamente estoy recibiendo muchas invitaciones de editoriales digitales para publicar mis libros, cuando me entran diciendo que buscan autores, simplemente digo que no me interesa, pero hoy me lego una diciendo que han leído mis libros y les gustan.... si es que diciéndome eso, ya tienes medio camino ganado. Así que les he dicho que me manden sus condiciones, porque mi ego y mi cartera tienen el mismo poder en mi vida. 

Mientras espero si he llegado pronto o tarde, os dejo lo que seguramente llegará más tarde de los previsto, pero que espero os guste tanto como el resto de la Saga.


El cuarto de los Horton para mediados de abril, pero quien dice abril... dice Mayo... no?

Historia: Flower of Darkness 2º Parte "¡Qué miedo!"

Si queréis leer la primera parte de esta historia antes de leer esta segunda parte, os dejo el enlace aquí.


Flower of Darkness 2ª Parte
"¡Qué miedo!"

La cosa, parecía un perro grande, muy grande, tan grande que pensé que era un mutante, o vete tú a saber qué.

La bestia o lo que fuera cayó rompiendo uno de los contenedores de basura, literalmente lo partió en dos, yo estaba con la boca abierta y los ojos sin parpadear fijos en todo lo que estaba sucediendo, no perdía detalle, debería haberme ido, pero ahora sé que no habría podido, ahora sé que si me hubiese movido me habrían despedazado a mí también.


Aquello estaba durando demasiado, en las películas ese tipo de peleas duraban “ná y menos”, miré mi reloj y comprobé que llevaba allí más de veinte minutos, ya me estaba agobiando, me daba lástima la pobre bestia, no porque no pudiera defenderse, que lo hacía y muy bien además, daba zarpazos a diestro y siniestro, gruñía de una manera feroz, pero no me parecía justo que hubieran cinco de esos tipos con sus espadas atacándolo al mismo tiempo, aquello era una injusticia, sí en serio, me puse del lado de la cosa, pero no me gustan las injusticias y aquello me parecía una barbarie. 

Al cabo de cinco minutos la bestia volvió a caer, esta vez a dos metros cerca de mi coche, no sé cómo pude aguantar estoicamente y no saltar del asiento, lo que si hice, fue agacharme un poquillo, no quería que me descubrieran espiándoles, vaya a ser que se enfadaran y las espadas eran muy grandes y se veían muy afiladas. Tragué saliva y pude escuchar mejor que antes, la lucha parecía haber terminado.


─Estás viejo McCalajan ─. La voz sonó profunda y oscura, ya sé que no se puede poner color a una voz, pero era muy siniestra. Todas lo eran, al menos las que oí.

─Pudre…te ─. Esa cosa hablaba, no me cabía duda de que era su voz. Sonaba rara, no sabría describir el sonido, pero era una voz muy profunda y nasal, aunque sonó muy bajito y débil.

─Esto nos ha tomado mucho tiempo─. En ese momento escuché como si rayaran algo con la espada, tal vez el pavimento, me asomé para ver, pero había un tipo de esos obstruyéndome la visión, menudo susto me llevé, suerte que estaba dándome la espalda, sino me habría visto─. Deberíamos rematar la faena e irnos.

─No, el viejo no durará mucho más. Lo dejaremos que sufra una dulce agonía hasta que exhale su último suspiro ─. Aquello sonó hasta poético, si no hubiese sido por la macabra declaración.

Escuché una risa que me puso los pelos como escarpias.

No escuché nada más en algunos segundos, estaba a punto de echar un vistazo, pero ...




.... CONTINUARÁ....
© Dama N. Prayton

RELATO: LA DAMA EL LOBO



¡Hola! Siendo esta mi segunda entrada como "Plumilla oficial", me preguntaba acerca de qué podría tratarse, y se me ocurrió que así como en mi anterior entrada les hablé un poco de mí misma y de lo contenta que estaba por pasar a formar parte de este gran club, también me gustaría compartir con ustedes alguno de mis escritos, para que puedan conocerme como autora y como persona; el todo que me hace ser quien soy. 

El relato que voy a compartir fue inspirado por esta imagen y, como verán, no fue nada difícil pensar en un título apropiado, la obra de arte lo dice todo. Espero que lo disfruten.




La dama y el lobo


Hace muchos años, en un mundo en que las sombras regían sobre la luz, fruto de una terrible maldición, una joven princesa, decidida y valiente, prometió a su pueblo que encontraría una forma para liberarlos  y pudieran así todos conocer la felicidad. De modo que dejó el castillo y se embarcó en un largo viaje, en búsqueda de la magia que le permitiera cumplir su promesa.

No tenía más compañía que un noble caballero, el más valeroso del reino, el mismo que imploró de rodillas ante la corte le permitiera ser su guardián durante el viaje, por lo que ella no tuvo más opción que aceptar. Temía por la vida de su vasallo, pues muy dentro de sí la desesperanza era grande, y prefería fracasar sola que arrastrar a un inocente consigo. Sin embargo, no pudo negarse a ser acompañada, tan lastimeros fueron los ruegos de aquel hombre, deseoso de mostrar su valor.

Cruzaron mares, atravesaron las montañas más escarpadas, compartieron las mantas en los días fríos, y bebieron del mismo cuenco a orillas del río. Según su aventura se hacía más temible y difícil, luego de enfrentarse a numerosos peligros, la princesa empezó a mirar a su fiel guardián ya no como un acompañante forzado, sino como a un amigo y, luego, durante una noche de tormenta, tras escapar con mucha suerte de unos terribles seres, viéndolo herido y casi al borde de la muerte, comprendió que lo amaba.

Cuatro días y tres noches se mantuvo a su lado, cuidando su sueño, oyendo sus delirios, afanosa en vencer a la fiebre, y, cuando al fin el caballero dio signos de mejoría, la princesa buscó un lugar secreto para derramar lágrimas de alivio.

No tenía el valor para confesar sus sentimientos, temiendo no ser correspondida, por lo que calló y, tan pronto como su compañero pudo reanudar el viaje, partieron nuevamente en búsqueda de la magia.

Al fin dieron con una pista, pues un anciano que vivía casi en los confines del reino, tras ser interrogado, les aseguró que si estaban dispuestos al más grande sacrificio, y se presentaban ante la bruja poderosa que habitaba una cabaña en lo alto de un risco, desde donde se podía ver el fin del mundo, ella sería capaz de romper la maldición, alejar a las sombras, y sumir al reino en la alegría.

La princesa y el caballero no dudaron un instante en tomar el camino señalado, indiferentes ante los riesgos, decididos a cumplir su misión, y tras mucho caminar, y escalar, llegaron ante la cabaña, donde la bruja los recibió como quien espera a unos viejos amigos luego de un largo viaje.

No tuvieron necesidad de explicarle nada, ella sabía muy bien lo que deseaban, y se mostró dispuesta a conceder su pedido, siempre y cuando, tal y como les había advertido el anciano, estuvieran dispuestos a hacer el mayor sacrificio. Ambos aceptaron de inmediato, ofreciendo cada uno su vida, discutiendo entre ellos acerca de quién debía ser el sacrificado.

Sin embargo, la bruja les dijo que estaban equivocados, que no era su vida lo que deseaba, sino que uno de ellos debía ser maldecido para así liberar al reino, ya que una maldición no se rompe a menos que otra recaiga sobre un ser noble dispuesto a recibirla.

Tanto la princesa como el caballero se preguntaron en qué podría consistir esta nueva maldición, y una vez más se ofrecieron a inmolarse en nombre del reino, pero cuando la princesa, llevada por su amor, estaba ya decidida a imponer su autoridad con el fin de liberar a su amado de todo peligro, él le rogó, una vez más de rodillas y sosteniendo sus manos con fervor, que le permitiera tomar su lugar. Confesó que la insistencia en acompañarla nació del profundo amor que ella le inspiraba, y que si no permitía que se sacrificara en su lugar, su vida no tendría sentido, porque solo existía para protegerla.

La princesa no pudo creer que su amor fuera correspondido, o que fuera tan ciega como para no haberlo visto antes, por lo que lloró de amargura, pero no pudo oponerse a los deseos del caballero. Tras darle un beso, lo dejó marchar en dirección a la bruja, que observaba la escena con expresión inmutable.

Una vez que el caballero llegó ante ella, depositó una mano sobre su frente, y dijo unas palabras mágicas en una lengua olvidada. Momentos después, las nubes se despejaron, el sol brilló tras muchos años, y las aves empezaron a cantar.

La princesa se encontraba admirada por los cambios a su alrededor, pero no despegaba la vista de la extraordinaria escena que se desarrollaba ante sus ojos.

El caballero se dejó caer sobre la grama, a los pies de la bruja, y un velo de neblina salida de lo más hondo de la tierra lo cubrió. Instantes después, una vez que el panorama se aclaró, la princesa pudo ver que allí donde estaba el objeto de su afecto, se encontraba ahora un gran lobo de blanco pelaje y ojos alertas.

La bruja sonrió ante el cambio, pero los fuertes sollozos de la princesa, que se había acercado con paso presuroso a acariciar la cabeza del que alguna vez fuera el hombre al que amaba, la conmovieron, porque nunca había visto un amor más puro y sincero.

Aunque estaba imposibilitada para romper la maldición, le dijo a la princesa que permitiría ambos marcharan juntos de vuelta a su reino, porque si bien su deseo era que el lobo permaneciera a su lado, no se veía capaz de separar a los amantes.

La princesa le dio las gracias y, acompañada por el lobo, siempre vigilante, emprendió el largo camino de vuelta a casa. En cada pueblo que atravesaron, las personas lucían felices como no se había visto en años, y la luz del sol parecía cada vez más fuerte y brillante. A donde quiera que miraran, el mundo les recordaba el gran sacrificio realizado.

Cuando llegaron al castillo, los nobles recibieron a la princesa como una heroína, y aunque se extrañaron de verla llegar acompañada de aquel gran lobo blanco como la nieve, y se preguntaron por el motivo de la ausencia del caballero con el que partió, estaban demasiado felices para cuestionar nada. Asumieron con facilidad que el caballero había perdido la vida en el viaje, y que el lobo era una criatura a la que la princesa tomó cariño, por lo que la mantenía siempre a su lado.

Pocos repararon en el hecho de que mientras el reino festejaba en grandes banquetes la destrucción de la maldición y la vuelta de la felicidad, la princesa se mantenía alejada y en silencio, ajena a las risas.

Ella pasaba cada día sentada en algún rincón del palacio, embargada por la tristeza, con el lobo blanco a sus pies, siempre alerta, como lo fuera también durante su vida de caballero.



Porque mientras la luz del sol bañaba la tierra, la princesa se sentía sumida en la más profunda oscuridad, y comprendió que el fiel caballero no fue el único maldecido por la bruja de la cabaña.


© Claudia Cardozo

CURIOSIDADES DE LA ÉPOCA MEDIEVAL

Durante el tiempo que duró mi trabajo de investigación sobre la época en la que está ambientada mi última novela, no paré de sorprenderme.
En esta entrada, os contaré algunas curiosidades de aquella época que no es otra que la Edad Media.


No podemos olvidar que la Edad Media es un periodo comprendido entre el S.V y el S.XV, esos son un porrón de años, por lo que algunas cosas que pondré aquí, se darán como al principio y luego irán cambiando, así como las personas y la sociedad en general. Esta época comienza en el año 476 con la caída del Imperio Romano y termina en 1492 con el descubrimiento de América por Cristobal Colón o en 1453 con la caída del Imperio bizantino.


HIGIENE

Para empezar os diré que eran bastante guarrillos, y es que estaba mal visto el lavarse el cuerpo o darse baños, incluso llegó a considerarse pecaminoso por la propia Iglesia. Los médicos creían que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos y dejaba el cuerpo expuesto a los aires malsanos y que la mugre que lo cubría lo protegía de posibles enfermedades, recomendando el lavado en "seco", solo con un trapo limpio con el que frotaban las partes visibles del cuerpo.
Los más pobres, solían bañarse una vez la año, los de las clases sociales más altas, solían hacerlo dos veces al año.
Se bañaban en la misma bañera, primero el cabeza de familia, seguidamente por los varones por orden de edad, después las mujeres, también por orden de edad, los últimos los niños y los bebés, pero para entonces el agua estaba bien sucia.
Como es de suponer, en aquella época no había perfumes, desodorantes, cepillos de dientes y mucho menos papel higiénico, tampoco retretes por lo que os podéis imaginar que hacían con sus "cositas".






Las mujeres llevaban vestidos que habían sido cosidos para intentar ocultar o tapar el olor corporal al máximo, sobre todo el de las partes íntimas. Las damas más pudientes, tenían a lacayos que las abanicaban, no para que se refrescaran, si no para disipar el mal olor. Además de disipar el aire también espantaban insectos que se acumulaban a su alrededor.








Las bodas se celebraban en su mayoría en junio, al principio del verano, porque el primer baño se tomaba en mayo, y las novias llegaban casi limpias la matrimonio.
Pero aún así, a veces el olor era bastante desagradable, por lo que se comenzó a utilizar flores para adornar a la novia, por el pelo o en el ramo. Se tomó entonces la costumbre de casarse en mayo, después del primer baño. Hoy es considerado como el mes de las novias, y de ahí nació la tradición del ramo de novia.


BODAS


En la Edad Media y Renacimiento para los vestidos de novia, era habitual el uso de telas en colores fuertes, púrpuras, rojas o azules ya que sólo las clases más ricas podían permitirse ese tipo de tintes que requerían un tejido y mantenimiento especial, mucho más caros que el que suponían los tintes naturales vegetales que usaban las clases más desfavorecidas. Dichos colores simbolizaban tanto el poder económico como el social. Cuanto más adornado y trabajado estaba el vestido, más rica y poderosa era la familia a la que dicho vestido servía como escaparate. Eran habituales en esta época los brocados, los terciopelos, las sedas adamascadas, los ribetes de piel de armiño o visón, las gemas incrustadas...
Por supuesto, las clases más bajas no podían permitirse ese exceso y sus vestidos eran de color blanco, pero utilizaban mejores telas que la de los vestidos que se ponían a diario, pudiendo ser de lino o lana y procuraban hacerlo que la mayor cantidad de tela posible, con mangas largas y colas.

El color blanco era utilizado como símbolo de pureza, pero el azul se relacionaba con la virgen, por eso durante un tiempo los vestidos eran azules y se consideraba un símbolo de fidelidad y amor eterno. Incluso, si no iban vestidas de ese color, solían llevar alguna prenda azul para garantizar dichas alegrías.

GASTRONOMÍA

No hemos de olvidar que en este periodo, América aún no había sido descubierta, por lo que todas las cosas que Colón y los posteriores visitantes de aquel nuevo continente nos trajeron, no era conocidos, como por ejemplo, las patatas, el maiz, la calabaza, el cacao etc.
Comían muchos vegetales como  las coles, las remolachas, las cebollas, el ajo y zanahoria se consideraban como material alimenticio primario, se utilizaban en sopas o estofados. También varias legumbres, como habas, garbanzos y guisantes. Utilizaban hierbas aromáticas para sazonar los platos.
                                               
Comían carne, cuando la Iglesia lo permitía, sobre todo caza, como conejos, perdices, ciervos (si tenían suerte) y jabalí (si eran lo bastante valientes). No solían comer vacuno, pues en aquella época se utilizaban para trabajar la tierra y eran considerados artículos de lujo o imprescindibles. Domesticaban cerdos, y varias aves, que servían para el consumo.
Comían mucha fruta. Como el azúcar y la miel eran productos caros, la utilizaban para endulzar los postres.
Bebían vino o hidromiel, después se popularizó la cerveza.


CASAS

Los señores vivían en sus castillos señoriales, los aldeanos en casas construidas alrededor del castillo. En la Edad Media, dependiendo de los materiales de construcción de la región, las casas de los campesinos eran de adobe, piedra o madera y consistían de una estancia o habitación amplia, con cubierta de paja y con un hogar o fogón como centro de la vivienda. Era la vivienda de toda la familia y se utilizaba como granero, y habitualmente también era establo. Hasta el siglo XIII no se creó un espacio separado para los humanos y los animales en el interior de las casas. La mesa era el objeto esencial del mobiliario donde toda la familia se acomodaba, sentada en bancos, a su alrededor. Había estantes para depositar los escasos objetos que poseían y ganchos de madera para colgar los vestidos. No había camas, se dormía en el suelo, habitualmente sobre paja, o en jergones rellenos de paja.


El castillo constaba de una sala grande, que hacía las veces de salón principal, con chimeneas para calentar la estancia., donde el señor feudal comía con sus soldados y por la noche era utilizada como habitación para los que vivían en el castillo, durmiendo en el suelo o sobre jergones.
Después las habitaciones de los señores, y la cocina que solía ser un anexo al castillo.



Todavía me quedan más cositas, como la medicina, las ropas utilizadas o los trabajos realizados, también las clases sociales, pero eso lo dejo para otro día.

Espero que os haya gustado.


RELATO "ALMA HELADA"

Hola a tod@s. Hoy me gustaría compartir  un pequeño relato que escribí este invierno para el concurso de un blog. Me gustó mucho escribirlo y más, porque fue a partir de una imagen. Me gustan este tipo de retos y disfruto mucho tratando de idear un relato que concuerde, que me guste y que acabe bien. Y si a eso le sumamos que eran menos de dos páginas, pues aun más difícil y tentador el reto.

La imagen que la chica del blog puso fue esta:


Y el resultado de este pequeño reto navideño fue este relato:

ALMA HELADA

El abrigo le llegaba hasta las rodillas. Pero a pesar de lo abrigada que estaba, sentía toda su alma helada. Cobijada bajo el paraguas, miraba hacía el horizonte un mar helado y blanco. Había sido su decisión, lo sabía, pero ahora no podía evitar sentirse arrepentida.
Perdida en ese lugar, sentía como su corazón se debatía en un mar de dudas. Nada de lo que había soñado se había hecho realidad, y eso le roía el alma como un ratón roe el queso.
— ¡Cómo me gustaría volver atrás en el tiempo!
Estaba de pie, y a su lado se erguían unos palos separando las tierras. Los finos copos de hielo resbalaban sobre el paraguas, deshaciéndose en una fina agüilla. No podía ver más allá de sus propios pies. Una intensa niebla anegaba todo el paisaje. Tan solo se distinguía un mar blanco. Nunca había visto una cosa así. Era precioso. La soledad y ella.
Un ruido de motor la sobresaltó de forma abrupta. Se giró para ver de dónde procedía. Un coche paró justo en sus pies. Era un todoterreno rojo. No tenía ni idea de quién podría ser. Tuvo miedo. Había salido temprano y  no sabía ni dónde la había llevado su solitario paseo.
— ¿Clara? –un escalofrío recorrió su cuerpo. Esa voz la conocía muy bien. Era él.
— ¿Adrián? –unos brazos la envolvieron. Cálidos, fuertes y tan olvidados.



— ¿Estás bien? –ella apoyó su cabeza en el hombro de él. Ese era su lugar. Siempre lo había sido.
—Ahora sí –él la apretó más contra su cuerpo.
—Pensé que no podría encontrarte –ella sintió el miedo en la profunda voz.
—Quise alejarme de todo.
—No tenías por qué haberlo hecho. Te amo.
Esas palabras calentaron el corazón de Clara como nada lo había hecho en su vida.
—Yo también te amo. Siempre lo he hecho –él la apretó todavía más. No quería despegarse de su cuerpo nunca más. Había añorado mucho a Clara.
—Mi ángel. Volvamos a casa –ella asintió. No había lugar en el mundo que tuviera más magia que su casa, y ella sabía que se refería a su pequeña cabaña en el bosque.



—Sí. Vamos a nuestro hogar. Nunca tendríamos que habernos marchado de allí –Clara recordó que todo había empezado al abandonar su casita de madera.
—Quiero que me perdones por haber cometido ese error. Volvamos y seamos tan felices como en aquella época.
Abrazados caminaron hacia el coche, que puso rumbo hacia ese pequeño corazón en el bosque donde estaban sus almas.


FIN

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Espero que os haya gustado. Besos. Raquel Campos.