A MIS PLUMILLAS



Como saben, estamos de aniversario, es una fecha muy importante para nosotras y todas queremos compartir lo que este tiempo ha significado en nuestras vidas.

Dos años ya. Se dice o escribe fácil, pero la verdad es que todo el tiempo que he pasado en este querido Club de escritoras de la pluma azul ha sido un sueño y espero poder seguir disfrutándolo por siempre. Al pensar en esta fecha, en mis queridas plumillas, miré para atrás y recordé tantas cosas que estoy asombrada de comprobar todo lo compartido con personas excepcionales y es un deleite pensar en cómo fue que llegaron a mi vida.



Retrocedo en el tiempo y pienso en primer lugar en la simpática Dama, una mujer encantadora con un corazón enorme a quien leía en su Guarida del libro y que siempre tiene palabras amables para todos, que escribe de maravilla y tiene una facilidad maravillosa y envidiable para llevarnos a otros mundos por medio de sus letras; la primera a quien relacioné con ese curioso título: “Plumilla”, que luego se haría tan familiar para mí.

Pienso en Lury, ese vendaval hecho mujer o mujer que es un vendaval, no estoy segura de cuál sería la expresión correcta, pero queda claro que es una maravilla de ser humano con unas energías que ya las quisiera yo, un sentido del humor extraordinario y unos gestos encantadores, como podrá confirmar quien tenga la fortuna de conocerla. Excelente escritora y as de la publicidad, sus Bistrips son tan legendarios como sus libros; otra plumilla a quien adorar y respetar desde el primer momento.

Y desde luego que pienso en Raquel Campos, ¿y qué decir de ella? Raquel, la maravillosa escritora que me ha llevado a viajar en el tiempo, a las llanuras de un pueblo mágico, y de allí a las arenas de Egipto; la lectora voraz y reseñadora experta que siempre tiene la mano abierta y el oído atento para todos y a quien considero, como a mis otras plumillas, una de mis amigas más queridas. Qué dicha poder compartir tantos sueños cumplidos con una persona que lucha tanto por ellos y que alienta a los demás para hacerlo también.

Y pienso en Arman, la del nombre más curioso, ese que sonó casi a magia para mí y continúa haciéndolo, y nunca más apropiado, porque eso es lo que escribe esta plumilla, magia pura, y es tan generosa que no se cansa de compartirla, así como sus ánimos y buenas maneras para con todos. Leerla es un placer, pero tratarla es un privilegio y yo lo tengo.

Y aquí es el punto en donde entro yo, porque cuando estas cuatro hermosas plumillas habían hecho realidad el sueño de este club, tuvieron la gentileza de acogerme con cariño y mucho mimo, y no podía creer en la fortuna de ser una más en el grupo. Entonces, pasada la emoción y ya asumida como una plumilla más, título honorable donde los haya, llegaron dos compañeras más, dos personas increíbles a quienes por entonces apenas conocía, pero a quienes ahora puedo decir que quiero y respeto de todo corazón.

Llegó Julianne, una dama argentina con un don de gentes increíble que cada vez que comparte sus historias nos deja impresionados por su talento y dulzura, tanto como lo hace al mostrarnos cada faceta de su persona; inventiva, imaginación a tope, corazón generoso y amiga leal.

Y llegó también Lorraine, esa escritora que en un inicio me inspiró un respeto tremendo por su profesionalidad y pasión por la escritura y que con el tiempo se ha convertido también en una amiga extraordinaria. Se puede decir mucho de Lorraine, alabar su talento, lo laboriosa que es y cómo le roba horas al día para hacer absolutamente todo y mantener el buen humor y la energía, pero resalto su bondad, que no tiene límites, y ese corazón enorme que no le cabe en el pecho.



Y luego de haber expresado esto, ¿qué puedo decir? Que soy afortunada a más no poder, que algo bueno he debido hacer para que el Universo me ponga a estas seis maravillosas mujeres en el camino y que solo espero poder continuar compartiendo sus alegrías y aplaudiendo cada uno de sus triunfos.

Creo que esta es la entrada más personal y cursi que he escrito en mi vida, pero no podía dejar de dedicarla a estas damas y creo que la ocasión lo merece. Gracias por ser, gracias por estar, y gracias por permitirme caminar a su lado, plumillas, que vengan muchos años más.


De aniversario!!!!!



Ya han pasado dos años... y parece que fue ayer... ¡cómo pasa el tiempo!

El club me ha aportado muchas cosas buenas, pero sin ningún lugar a dudas, lo mejor son las personas que he conocido y esta amistad que es capaz de viajar kilómetros, traspasar fronteras y cruzar un océano entero. Los sentimientos, son ligero equipaje, pero son capaces de llenar una vida entera de felicidad.
Gracias chicas, desde que os conocí he aprendido mucho, me he sentido arropada, apoyada y valorada, son cosas que jamás podré olvidar, y aunque nos separe la distancia y el tiempo, yo estaré aquí, siempre que me necesitéis, porque vosotras lo valéis. Sois grandes, pero no solo como escritoras, que también, pero me quedo con lo mejor y es lo que hay en vuestro corazón. La valía de las personas, se mide por la capacidad de entrega, de trabajo, de dar sin pedir... y vosotras sois las más valiosas personas que he tenido el placer de conocer.
No soy dada a grandes y fervientes muestras de cariño, me lo impide mi carácter retraído, pero espero que no olvidéis que os quiero mucho y que seguirá siendo así.

Este año ha sido increíble, nos hemos consolidado, en nuestra pasión, que es la escritura, pero sobre todo como amigas.
Y después de todo lo vivido, sin duda es lo que realmente merece la pena.
Estoy orgullosa de vosotras, de conoceros y de ser vuestra amiga, me alegro de vuestras victorias y lloro con vuestro dolor, ¿Sabéis lo importante que es esta unión? Más allá del mundo que nos rodea, que a veces es falso y cruel, saber que estáis ahí es más de lo que se pueda tener.

Lo cierto es que me he puesto un poco moñas, lo reconozco, pero a veces me sale la vena mimosa y no puedo sujetarla.

Para conmemorar esta etapa ganada, no se me ocurre nada más que hacer lo que mejor se me da, o lo que más me gusta hacer, y es escribir. Así que aquí va mi regalo de aniversario, espero que os guste.




EL AMOR DE ARES




La lluvia empapaba nuestros cuerpos, azotaba fría y despiadada y se colaba por entre las armaduras, mojando nuestra piel, pero todos permanecimos impasibles ante el espectáculo que se desarrollaba frente a nosotros.
Las gotas del llanto del cielo, nos impedía la visión, las nubes, negras y gruesas, no dejaban pasar la luz del sol.
Hoy era nuestro último día en la tierra, mis compañeros y yo, bien lo sabíamos, después de esta cruel batalla, que estaba por comenzar, no quedaría ninguno con vida, pues nos superaban con ganas en número. Pero no temíamos, no, nuestro valor ya estaba más que demostrado, y hoy, se terminaría todo. Una vida llena de sacrificios, de guerras, de dolor, un fin digno para cualquiera de nosotros.
Miré por encima de mi hombro a cada uno de mis compañeros. Durante años, nos habíamos protegido unos a otros, nuestras vidas no valían nada sin no estaban nuestros compañeros. Ellos miraban al frente, intentando discernir la cantidad de enemigos dispuestos para la lucha.
Sonreí. No había miedo en sus miradas, solo pura curiosidad y mi orgullo creció todavía más.
Era la hora.
Me giré, dando la espalda al enemigo, y mirando de frente a mi ejército de valerosos guerreros.
Sus miradas se clavaron en mí, esperaban que yo los animara como lo hiciera tantas veces antes, pero todos sabíamos que esta vez sería distinta.
-Hoy, mis queridos amigos, mis compañeros, mis hermanos, lucharemos la última de las batallas. Hoy la lucha será distinta. No lucháis por mí, ni por la patria, ni por el rey, hoy la lucha será por vosotros, restauraremos nuestro honor mancillado con mentiras e injurias, hoy, queridos hermanos, lucharemos hasta desfallecer, rubricando así una batalla que perdurará en las memorias. Vuestros hijos os nombrarán con orgullo, vuestras esposas os llorarán con dolor y nuestra patria nos tratará como los honores que merecen los mejores, pero eso es lo que somos, los mejores guerreros que Grecia conoció, y con nuestra sangre y valor, quedará demostrado –alcé aún más la voz-. Hoy mis queridos hermanos, hasta los que más nos odian, nos mirarán con temor, porque no hay valor como el nuestro, ni fuerza superior,¡¡¡¡¡ hoy… nuestra sangre manchará la tierra y nuestro sacrificio será la prueba de nuestra lealtad y nuestro honor!!!!!
Alcé mi espada al aire y el sonido de los vítores inundó el espacio.
-Valor compañeros, el más allá tiene las puertas abiertas para nosotros y el paraíso nos espera. Solo os pido una última cosa, si este es nuestro fin, acabaremos con todas las almas que podamos a nuestro paso, ¡¡¡¡arrasando!!!!. –Grité.
Ellos gritaron a su vez. Desenfundaron sus espadas y se posicionaron a mi lado. Mi corazón golpeaba con fuerza dentro de mi pecho. Era un ritual, antes de cada batalla amenazaba con salirse de su lugar. Miré mis manos, en otro tiempo, femeninas y delicadas, ahora duras y llenas de callos, como la de cualquier hombre, atrás quedaron los vestidos, las joyas y los peinados, iba a morir,  pero lo haría luchando, no de rodillas.
Nuestros enemigos gritaron y comenzaron a avanzar. Me quité el casco y mi largo pelo rubio, lo único de mi vida anterior a lo que no pude renunciar, cayó húmedo en mi espalda.
-Mi señora, así sois más visible, os ruego que os cubráis.
Miré a mi fiel amigo.
-No Hiriades, hoy quiero ser yo, deseo que sepan quién les quita la vida.
-Pero mi señora… eso los atraerá hasta vos.
Sonreí con malicia.
-Eso es amigo, más para mí.
Mis compañeros soltaron una carcajada y desenfundaron a la vez que yo ordenaba avanzar a paso rápido hasta nuestros enemigos y comenzar la batalla.
No podía oír nada, las pisadas, los gritos ensordecedores y el ruido del agua, limitaban mis sentidos, pero ya no importaba, mi mente estaba ocupada en una sola cosa, luchar, luchar hasta morir y conceder a mis hombres el honor que tan vilmente les había sido arrebatado.
De pronto el cielo se abrió, literalmente, y los rayos de sol inundaron la pradera, un ser, todopoderoso e inmortal cayó hasta la tierra, como un trueno.
Tanto los enemigos como nosotros, nos detuvimos en el acto, contemplando anonadados la belleza colosal del Dios, mi Dios.
Ares miraba a su alrededor, con el ceño fruncido. Sus ojos azules como la noche barrieron de una pasada todo lo que le rodeaba y se disgustó aún más. El enemigo, primero fascinado, no daba crédito a lo que sus ojos veían, al segundo, uno tras otro, fueron hincando la rodilla ante su señor.
Sus ojos se clavaron en mí. Y mi corazón aleteó contento.
-¿Qué hacéis aquí? –Le pregunté.
Él, con paso lento y parsimonioso se acercó. Su mano acarició mi cara y yo lo agarré por la muñeca, justo por donde terminaba el ancho brazalete de oro, que la decoraba.
-No estoy preparado para perderte, todavía no.
-Pero prometiste no participar en la batalla.
-Y no lo haré.
-Ares…
-Te di mi palabra, no participaré, pero eso no quiere decir que deba quedarme fuera de juego, ¿no?
Sabía de la retorcida mente de los dioses, lo conocía de primera mano. Ares era el dios guerrero, destinado a luchar, su furia y sed de sangre no conocían límites, era despiadado y cruel, pero en su corazón, solo había un pequeño hueco para el amor, y ese lugar lo ocupaba yo, una simple mortal.
-No entiendo qué haces…
-No temas, Heilaya, descubrí al traidor y le di las pruebas a tu rey, él ya debe haberlo averiguado todo.
Di un paso hacia atrás, rompiendo así todo contacto.
-¿Qué has hecho, Ares? –le grité ceñuda.
Mi dios solo sonrió, con picardía.
-Nada, lo juro Heilaya, no hay trucos, ni magia, el traidor es el que es, sin adornos ni trampas.
-¿Quién traicionó a mis hombres?
-Adelphos.
Escuché la exclamación de los guerreros a mi espalda.
Ares alzó el rostro y miró a su alrededor, conforme asintió. Había visto algo, que nosotros todavía no.
Volvió su fría mirada hacia mí.
-Te juré que no participaría en la batalla a tu favor, a pesar de mi disgusto, accedí a tus deseos, pero he decidido ganar tiempo.
-Tiempo, ¿para qué?
-Para que se haga lo que se debe hacer.
Y así eran los dioses, caprichosos en extremo y enigmáticos hasta la exasperación. Fruncí el ceño, pero al momento, escuché un ruido proveniente de lo alto de la colina. Caballos.
Lo miré incrédula, ¿qué había hecho esta vez? Y él me sonrió con dulzura, como solo me sonreía a mí.
La bandera del rey Corban ondeaba alta, a la cabeza del ejército que bajaba hasta nosotros a toda velocidad. Se detuvieron a pocos metros, y los soldados cerraron filas alrededor de su rey, que altanero, me miraba con odio desde su montura. No se doblegaría ante mí, a pesar de que en el pasado fuimos grandes amigos y aliados, pero vio al dios y no le quedó otra alternativa que rendirle la debida pleitesía. Desmontó y se arrodilló, todos los demás lo imitaron.
Ares se acercó hasta el ejército enemigo y le dijo algo a un soldado, que corrió raudo a cumplir su orden, al poco rato, se acercaba en caballo, el rey del otro bando.
Cuando estuvieron juntos, Ares comentó a mi antiguo amigo.
-Hoy te daré el mayor de los regalos, el de la verdad, se prudente y actúa en consecuencia.-Miró al otro monarca y le dijo- He aquí tu traidor, aquél que con trampas y alevosía, corrompió vuestro corazón.
Los soldados crearon un pasillo y en el fondo, Adelphos caminaba atado. Sus ojos bailaban de un lugar a otro, aterrado. Por un instante sentí lástima, hasta que me vio.
-¡Ayúdame Heilaya! ¡Tú eres la única que puedes ayudarme! Ten piedad de mí, hermana.
-¿Piedad? ¿Me suplicas piedad cuando tú no tuviste ninguna al enredarme a mí y a mis hombres en tus mentiras y conspiraciones? ¿Acaso tuviste piedad de esto hombres leales a los que hundiste arrebatándoles lo único que por derecho les pertenece? Tú mismo has cavado tu propia tumba, ahora sé un hombre y acepta las consecuencias de tus actos.
Adelphos tiró de sus apresadores hasta quedar de rodillas frente a mí.
-Yo solo cumplía órdenes, ¿no lo entiendes? ¿Acaso no habrías hecho tú lo mismo?
Los soldados tiraron de él, arrastrándolo y yo le indiqué con un gesto que se detuvieran. Alcé mis ojos hasta Ares y después al rey, que de pie, me miraba pálido.
-¿Órdenes? ¿De quién? –Pregunté si apartar la mirada del rey.
-¡Pues de Corban, nuestro rey! ¿Acaso no lo habrías obedecido tú?
-No… no lo habría obedecido, hermano, aunque eso supusiera mi propia muerte –Contesté, con la voz fría como el hielo.
-¿Le vas a creer? –me gritó Corban- No es más que un sentenciado, no tiene nada que perder.
-Y por eso mismo le creo… -declaré.
El rey palideció aún más y me miró con el fuego del odio brillando en sus ojos. Sabía que Ares no le permitiría moverse, pero estaba segura de que sin la presencia del dios, Corban hubiese intentado matarme. Mala suerte, aunque no estaba segura de si para él o para mí, pues mis deseo de atravesarle con mi espada no desmerecían los suyos.
Miró al dios como una última salida. Ares solo tenía ojos para mí. Más de una vez me había comentado que cuando la furia me invadía, las llamas da mis ojos le atraían de una manera irresistible.
-Ares, entregad al traidor y acabemos con esto –Susurró.
Por fin el dios le prestó atención.
-Y eso he de hacer.
Se acercó hasta él y sin el más mínimo esfuerzo lo cogió por el cuello, y lo llevó junto al enemigo. Lo soltó, Corban al caer produjo un sonido sordo, seguido por un resuello de dolor.
En el campo no se oía ningún ruido más.
Se puso en pie con lentitud y se giró hacia mí.
-No lo permitirás, ¿verdad Heilaya? No consentirás que entregue a tu rey a estos bárbaros, sabes bien que harán conmigo.
No lo quise pensar, Corban había sido mi amigo desde mis más tierna infancia, habíamos crecido juntos, éramos primos, pero al heredar el trono, el poder y la gloria habían oscurecido su corazón y lo convirtieron en un ser despiadado y cruel.
-Bien lo sé, Corban, y tú también porque es lo que harías tú. Ares, ¿Corban es culpable?
-Lo es, oteé su pasado, lo vi con mis propios ojos.
-Pues entonces, ya no eres mi rey, no haré nada por ti.
-¡Heilaya! –me gritó- No puedes dejarme así, sin más. ¿Y tu juramento de lealtad?
-Quedó anulado en el mismo instante en el que me vendiste, Corban, traicionando mi fidelidad, y hundiendo mi vida y la de mis hombres en el más oscuro agujero, en el que solo están los traidores, los sin honor.
Me giré dando la espalda a lo que quedaba de mi familia sanguínea.
Los enemigos cogieron a sus presas, que no dejaban de gritar y patalear. No pude soportarlo.
-¡Tened al menos el honor en la muerte que os faltó en la vida! No nos avergoncéis más….-Les grité.
Las tropas enemigas se dispersaron, mientras que mis hombres junto con los de Corban, permanecimos allí, sin saber muy bien que hacer durante unos minutos. Miré a Ares a los ojos. El brillo malicioso de su mirada me indicaba de que estaba satisfecho con el resultado. Yo no podía decir lo mismo. La traición que me golpeó por la espalda venía de mi propia familia, y a pesar de todo, me dolía.
-Ahora el trono es tuyo, Heilaya, eres la única heredera con vida.-Me soltó el dios.
-No lo quiero, bien lo sabes.
Ares negó con la cabeza, divertido.
-Eso poco importa, es tu deber. Y sabes, tan bien como yo, que jamás dejarás de cumplir con tu deber.
Suspiré frustrada.
-Al parecer la vida no me sonríe.
La carcajada de Ares resonó en el campo de batalla. Se acercó hasta mí divertido.
-Cualquiera diría, mujer, que ser reina de una gran extensión de tierra, ocupada por buenas gentes, es una carga odiosa.
-Para mí lo es. Yo no soy de corte, ni de diplomacia ni política, soy guerrera, Ares, lo mío es la guerra.
-Pues bien, mi amor, tu ejército supera con mucho al más grande, podrás jugar a la guerra siempre que te apetezca.
Y me besó, con pasión, con la fuerza desmedida de la pasión retenida. Me encendí como una llama. Lo amaba, y él a mí. Sin embargo nuestro destino no podía ser más aciago. Él lo sabía y yo también.
Se separó despacio y clavó su mirada en mis ojos.
-Sabes que hoy me has salvado, pero mi muerte vendrá, tal vez mañana, o dentro de un mes o un año, ¿para qué prolongar lo inevitable?
-Porque un segundo contigo, bien lo vale, Heilaya. Daré cualquier cosa por prolongar tu efímera vida y disfrutaré de cada instante. Eso es lo que me mantendrá en pie cuando tú faltes.
Me acarició con las yemas de los dedos y desapareció.
No tardaría en volverlo a ver. Nunca se demoraba demasiado y eso hizo que mi corazón palpitara emocionado. Pues que así fuera, él lo había decidido, si es lo que quería le colmaría la mente de recuerdos hasta el fin de los días, y tan buenos que  jamás nadie los superaría.


©Arman Lourenço Trindade



Para inspirarme he estado escuchando:



Espero que os haya gustado ;)

Me despido con un deseo, que este sea el segundo de muchos más, que la armonía, la amistad sincera, el apoyo, y el compañerismo vayan en aumento día a día.

Sois las mejores chicas, y os quiero mucho.




SORTEO INTERNACIONAL 2º ANIVERSARIO DE LAS PLUMAS AZULES

Nuestros muy queridos lectores Plumíferos, hoy os traemos un estupendo sorteo.
Queremos celebrar con vosotros el segundo aniversario del Club de las escritoras de la Pluma azul. 


Este Club nació en noviembre del 2012, a pesar de que el Blog nació en Abril del 2013.

Empezamos siendo cuatro plumillas y ahora ya somos siete, siete escritoras, siete amigas y compañeras. Nos apoyamos y ayudamos en todo lo que podemos, eso es lo que significa pertenecer a este club.


Queremos compartir la dicha que nos embarga desde que nos conocimos con todos vosotros y aprovechar para agradeceros a todos aquellos que nos habéis acompañado durante estos dos años.

El sorteo es internacional y sorteamos siete de nuestros libros en formato digital.

Habrá dos ganadores.

PRIMER PREMIO


-Coraje Oculto de Arman Lourenço Trindade
-Enlazando el Destino de Claudia Cardozo
-Crónicas de la Nueva Hispania 1º Sentencia de Amor de Dama N. Prayton
-El Legendario Jucio de Julianne May

SEGUNDO PREMIO


-Sueños de Arena de Raquel Campos
-La Portadora de Lorraine Cocó
-Un Marido para Margaret de Lury Margud


BASES obligatorias DEL SORTEO

* Tenéis que haceros seguidoros de este Blog.

*Os tenéis que llevar el Banner promocional del Sorteo a vuestro Blog (Lo tenéis abajo)

* También tenéis que promocionar el Sorteo en alguna red social (Ya sea Twiter o Facebook recordad poner la privacidad publica para poder consultar la entrada) con el Hashtag  #ElClubdelaPlumaAzul
Si no tenéis Blog el banner promocional lo podéis publicitar en alguna de estas redes sociales.

* Para participarDejad un comentario diciendo que participáis, ponednos vuestro perfil de Blogger, el enlace del Blog donde os hayáis llevado el banner y el enlace a la red social donde lo hayáis publicitado.

BANNER DEL SORTEO 


Os pedimos que todo esté claro para no volvernos locas buscando las entradas y todo lo demás.

*Se requiere un mínimo de 20 participantes, sino se cumple el cupo anularíamos indefinidamente el sorteo.

*El sorteo empieza hoy día 12 de Enero y termina el Sábado día 31 de Enero a las 23:59h hora de España. 
El lunes día 2 de febrero conoceremos a los dos afortunados ganadores.
Si ha alguno de los ganadores le tocase un libro que ya tiene nos lo puede comunicar para volver a sortearlo.






RELATO CORTO NAVIDEÑO

Como se acercan unas fiestas tan entrañables, os voy a dejar un relato que tiene ya algún tiempo, pero que me gustó mucho escribir y en particular me gusta mucho. Así que, espero que os guste.

REGALOS, CELOFÁN Y DULCES


El trabajo por esos días se incrementaba y las horas pasaban aceleradas por el montón de cosas que tenía que hacer. No tenía casi vida privada, y se negaba a buscar un ayudante porque le daba pavor trabajar con alguien con el que no tuviera afinidad ninguna.
Así que los encargos se almacenaban sobre la gran mesa de la trastienda. Regalos, cestas, bandejas…eran múltiples y de mil formas distintas. Los hacía tan bonitos que su tienda se llenaba de gente.
Envuelta en regalos, celofán y dulces pasaba sus primeros días de navidad. Esa mañana en particular, había abierto la tienda pronto y se había refugiado en la trastienda a dar rienda suelta a su imaginación. Llevaba un par de días con un arreglo y no había forma de terminarlo, no paraba de cambiar las cosas de un lado a otro para ver como quedaba mejor el conjunto, pero nada. La trastienda era un caos en el que ella se entendía a la perfección. Cuando más ensimismada estaba en la tarea, la campanilla de la puerta resonó por todo el local.
—Un momento, por favor.  –Dejó la cesta encima de la mesa y salió abriendo la cortina que separaba las distintas partes del local.
Héctor miraba la tienda esperando a la dependienta. Era la primera vez que entraba, aunque pasaba todos los días por delante para ver las bonitas cestas del escaparate y a la bonita dueña del local. Cuando la joven entró ladeando una cortina, él suspiro al ver su pelo atado en un intrincado y complejo moño. Sus gafas caían sobre el puente de su nariz, dándole un  aspecto sexy y dejando entrever unos preciosos ojos verdes.
—Buenos días, ¿qué desea? –Sheila se quedó mirando al hombre más guapo que había visto nunca. Su planta era perfecta. Su cabello negrísimo lucía peinado hacia atrás, sus ojos negros chispeaban y su boca se mantenía cerrada en un rictus de lo más sexy.
—Eh, venía a hacer un encargo.
— ¿Usted dirá? –Sheila se puso nerviosa al sentirse observada y cogió el bloc de notas para disimular sus nervios—. Perdone, ¿qué mira? –Él sonrió ante el comentario.
—Tiene la cara cubierta de purpurina plateada. –Vio como el ángel abría mucho los ojos.
—Uf, ya vuelvo. –La joven salió apresurada hacia el baño. Al mirarse se quiso morir, por dios que ridículo había hecho. Tenía purpurina en las mejillas. Se habría tocado mientras hacia el arreglo. Se quitó las gafas y se frotó la cara con agua y jabón. Con mejor aspecto volvió a la tienda, ruborizada hasta la raíz del pelo. Él continuaba en el mismo sitio.
—Gracias por avisarme.
—De nada, la verdad es que te veías preciosa.  –Sheila casi se cae de la impresión que le dio.
—Estaba haciendo un arreglo y me manché –balbuceaba la explicación sin sentido. Él le volvió a sonreír.
—Quiero que me hagas el arreglo más bonito que has hecho hasta ahora –Sheila sonrió, tenía la idea perfecta en la cabeza para sorprender a ese hombre—. Y también quiero una cesta como esa.  –Sheila miró hacia donde señalaba y anotó los pedidos en un pequeño libro que le servía para ese menester.
—Me va a llevar algún tiempo.
—Con tenerlos antes de navidad, me conformo. ¿Podrás hacerlos?
—No lo dude, déjeme un teléfono para avisarle cuando los tenga.
Cuando se marchó de la tienda, Sheila se quedó como presa de un encantamiento a pesar de todo el trabajo que tenía. El tiempo pasó como en un suspiro.
Ambos habían pensado en el otro a todas horas. Héctor esperaba esa llamada como un niño que espera abrir los regalos del árbol. Y Sheila trabajaba sin parar para sorprenderle.
El día llegó para ambos. La sorpresa de la joven fue que a los diez minutos de llamarle, ya estaba en la puerta de la tienda.
—Buenos días, la cesta la tiene allí. La otra la tengo dentro, acompáñame.
El hombre sonrió y asintió. La primera, era un precioso regalo para su madre. La segunda una sorpresa.
La trastienda estaba abarrotada de cosas, era un verdadero caos, pero él creía que era como ella, sorprendente, chispeante y caótica.
El trabajo estaba sobre la gran mesa. Era una cesta en forma de árbol de navidad, estaba trenzado y en cada rama había regalos o dulces y todo ello envuelto en celofán dorado. Sonrió complacido.


—Es prefecta. Es para ti. –Sheila se tropezó en una silla y a punto estuvo de caer sino fuera por unos brazos que la sujetaron.
— ¿Cómo??
—Paso todos los días por aquí y siempre estás en la tienda tratando de alegrar a alguien con tu trabajo. Yo quería que tuvieras un regalo especial de Navidad.
—Yo…no…—Sheila se volvió para que no viera que las lágrimas despuntaban por sus ojos de la emoción.
— ¿Por qué te sorprendes?
—Nadie me ha regalado nunca algo tan bonito.
—Pues espero que este sea el primero de muchos, si me dejas, claro.
Sheila miró al hombre que con una sonrisa se había ganado su corazón. No pudo decir nada, pues unos labios se posaron sobre los suyos en un beso reverencial que fue el mejor regalo de navidad para ambos.


FIN

***

Espero que os haya gustado. Os deseo a tod@s unas felices y entrañables fiestas con vuestros seres queridos y que el próspero año empiece de la forma más feliz posible. Besos y un fuerte abrazo. Raquel Campos.


Compras navideñas. Gadget para lectores

La entrada de esta semana me toca a mí, y las verdad, no me ha costado nada decidir qué era lo que quería comentar, pues en estas fechas la mayor parte del tiempo mi mente está ocupada en una gratificante y a la vez terrorífica tarea: la compra de regalos navideños.
En mi familia, por suerte, tenemos todos una cosa en común: los libros. Desde el peque más peque de la casa, mi hijo de casi dos años, que disfruta aporreando sus libros de sonidos de animales, a mi hija con sus libros de princesas. Y el mayor de mis niños que ya lee casi de todo.
El problema surge con los mayores. ¿Qué regalar a padres, marido y hermanos, cuando ya se han pasado el año comprando cada libro que han visto? Ante esta pregunta, no tardé en visitar San Google para averiguar qué se le puede regalar a un lector, que no sean libros. Y descubrí un mundo maravilloso que se ha convertido en mi perdición, pues ahora lo quiero TODO.
Os muestro una selección de las cosas que me han parecido más curiosas.
¿Cuáles os pediríais vosotros  por navidad?
 
 
 Voy a empezar por las cosas pequeñas. Adorables detalles, útiles y graciosos artilugios que a mí me han sacado una sonrisa por su originalidad. Además son aptos para todos los públicos, pues igual sirven para niños como adultos. Aunque yo imagino a mis peques terminado por hacer tirachinas con esta graciosa gomita.
Las he visto en diversos colores. Y para mí lo mejor de este artilugio es que se acabó lo de releer la página completa cuando vuelves a la lectura por no saber en qué línea tuviste que abandonarla.

Fundas personalizadas para tu e-reader.
Este regalo además de parecerme una monada y muy útil para proteger de golpes y rozaduras el lector, a mí que no tengo mucha maña con los trabajos manuales, no me parece muy complicado hasta de hacerlo uno mismo.
La mayor parte de modelos que he visto están confeccionados en fieltro. Y este material se puede encontrar ahora en papelerías y hasta en los chinos. Los hay de todo tipo de colores y aquí lo importante es la imaginación. El de la imagen me ha encantado por ser de Harry Potter, pero se me ocurre uno para cada miembro de mi familia: Frankenstein,  una princesa Disney, un dinosaurio, motivos florales, coches... ¡La imaginación al poder!

Este pequeño gadget me ha dejado impresionada por su simpleza y utilidad. Así a bote pronto parece una chorrada. Pero, ¿cuántas veces os habéis vuelto locos buscando una postura para leer en la cama, incapaces de colocaros cómodos y sujetar el libro con ambas manos, al mismo tiempo?



Y esta es una variante muy practica de la lamparita de lectura. Yo había visto muchas de las que se sujetan al libro y no me convencían mucho. Llamadme pejiguera, pero a mí lo de marcar los libros con los ganchos, no me gusta nada.
Esta me ha parecido una solución muy buena aunque también plantea algunas incógnitas: ¿Y si no llevas gafas? ¿Y si tus gafas no son de montura volada como estas de la foto, se te clavará la linterna en la cara?
Será cuestión de probarlo.



Marcapáginas o puntos de lectura, como se llamen en tu zona. Yo soy coleccionista de estos artilugios de toda la vida. Mi madre me regaló el primer libro con su marcapáginas y, desde entonces, allá donde voy y veo uno no puedo evitar llevármelo a casa. Los tengo de todos los tamaños, diseños y colores. Algunos personalizados, otros de publicidad. Dedicados, en papel, plástico, tela...
No son ninguna novedad, de hecho debe ser el gadget de lector más antiguo de la historia, pero el de la foto me ha gustado por su originalidad. No tengo este modelo, pero pienso hacerme con él muy pronto.
Ahora empiezo con la sección de decoración. Estos no sirven para facilitar la lectura, pero son originales y creo que a todos los que nos gustan los libros, nos llaman la atención los objetos que tienen su forma.
Este taburete, al menos, yo me lo llevaba a casa. Creo que queda bien en cualquier sitio y además, como podéis apreciar en la foto, tiene una abertura para guardar libros dentro. Para mí que ya no sé dónde ponerlos, por la gran cantidad que tengo, me parece una solución magnífica.





Yo no sé a vosotros, pero a mí se me pasa el tiempo volando cuando estoy leyendo. Si me pilla sola en casa, se me puede olvidar hasta comer. Pero con este reloj con forma de libro, aunque te saltes la comida de igual manera, sabrás al menos la hora a la que lo hiciste.

 
 
 
 
 ¿Y qué me decís de esta lámpara?
Alumbrar no parece que alumbre mucho. Desde luego para leer no creo que sirva, pero es muy bonita. A mí me ha encantado y ya tengo en mente a un par de personas a las que les encantaría. La he apuntado en mi lista de regalos de navidad y estoy segura de que no fallo con la elección.





Con este me he reído un rato. Puede parecer el colmo de la vaguería. No hay expresión que se ajuste más a esta imagen que la "tirarse en el sillón a leer". Pero de verdad, aunque el invento llame la atención, no sé a qué lumbrera se le habrá ocurrido que puede ser práctico.
Un minuto para pensar.
¿Qué haces cada vez que quieras pasar de página? ¿Sacas el libro del atril, pasas la página y vuelves a colocarlo sin descoyuntarlo, en posición vertical?
No coment.

 
¡Me ha encantado esta bufanda! Aunque creo que del frío no debe proteger mucho, ya no solo por el diseño calado, sino porque está hecha de fieltro. Según he leído la forma se la dan con laser.
Es muy curiosa y original. Imagino que la habrá en varios colores, aunque yo solo la he visto en negro.
Me ha encantado y tengo que encontrarla, sea como sea. Ya se me ha metido en la cabeza, así que tengo que hacerme con una.
Ya os contaré si la consigo.
Y para terminar, mi favorito.
Tengo que reconocer que me da un poco de miedo lo de poner un libro ahí, tan cerca del agua. Quiero pensar que los que diseñaron este invento pensaron en hacerlo seguro. Si a mí se me cayese un libro al agua, me daría un ataque. Pero dando por sentado que el invento funciona, ¿creéis que hay un plan mejor?
A mí me encantan los baños, pero como soy de mente y culo inquieto, me aburro si tengo que estar más de dos minutos dentro del agua sin hacer nada. Y he aquí la solución. Lectura, una copa de vino y hasta un sandwiche si me pones. Música relajante, velas aromáticas... Yo saldría del agua cuando ya estuviese arrugada como una pasa. ¡Me encanta!
Y hasta aquí el recorrido por mis investigaciones sobre las compras navideñas para lectores. Espero que, como yo, hayáis encontrado algunas ideas para vuestros regalos.
Un besazo y espero vuestros comentarios.
Muacks!!!

"Noche de jazz" - Cuento corto

¡Hola a todos! Antes que nada, ¡espero que tengan una hermosa semana!

Les cuento que, esta vez, compartiré un romántico cuento.
¡Espero que les guste!


Noche de jazz

Estaba sentada en una de las mesas más cercanas al escenario. Sí, no era un teatro, lo sabía, pero amaba aquel oscuro y sensual bar en el que él cantaba todos los viernes deleitando sus jóvenes oídos. Iba sola y alguna que otra vez acompañada por una amiga que ya supiera su historia, pues todo el mundo que los conocía estaba a la expectativa de aquello que hacía años nunca sucedía. No obstante, nadie hablaba, nadie profería una sola palabra sobre aquel extraño magnetismo que, seguramente, solo ellos dos entendían.
—Buenas noches, ¿el jugo de siempre? —preguntó la mesera.
Micaela, que tenía la mirada perdida en el bajo que yacía sobre el escenario, dio un sobresalto al escuchar la voz de la mujer.
—Sí, sí. El jugo… —llegó a decir, pestañeando más de la cuenta.
La mesera sonrió.
—Quedate tranquila, ya están por salir —le dijo, dibujando una sonrisa en su rostro antes de volver a la barra.
Micaela suspiró, pero ya no sabía si por anhelo o por decepción. ¿Sería otra noche más en la que solo debería conformarse con vagar en los cristalinos ojos de Gustavo? Lo hubiera pensado un rato más, pero el sonido de sus pasos hizo que sus verdosos ojos apuntaran al hombre que hacía años la hacía suspirar en secreto…
Subió, se sentó y, antes de tomar su amado instrumento, hizo lo que todos los viernes no podía evitar hacer: mirar si ella estaba allí. No sabía por qué lo hacía, simplemente, necesitaba hacerlo y no había otras palabras que pudieran reemplazar aquel impulso. «Necesitaba» que ella siempre estuviera allí. Al instante, notó aquellos dulces ojos verdes enmarcados por una melena más oscura que las límpidas noches de verano. Su corazón latió al son del galope de un cimarrón. Quiso detenerlo, pero, otra vez, nada pudo hacer. Y en el fondo suplicaba porque aquella sensación nunca se esfumara, pues, sin dudas, era el impulso que lo llevaba a poder hacer su música: lo que más amaba. Sin embargo, cada vez que pensaba en aquello, algo oprimía su pecho. No podía decir bien qué era lo que causaba esa sensación, pero sí estaba seguro que cada vez que le daba vida a su bajo, sus ojos no podían evitar hundirse en los de Micaela… Sinceramente, no podían. Así, la música comenzó. Un tema, dos y, sin importar lo que tocara, las miradas de ambos se buscaban insaciablemente. Y así era siempre, cada noche de viernes. No obstante, su pecho volvió a sentir aquella opresión. Hizo una mueca, pues le supo a tristeza. Miró sus dedos sobre las cuerdas de su bajo y si bien le parecieron perfectas, sonrió, pues se dio cuenta que a aquel grave sonido le faltaba un melódico complemento. Y entonces, aquel dolor se manifestó. ¿Realmente era la música lo que más amaba? Al instante, y justo cuando terminaba el tema, sintió cómo su cuerpo se liberaba de un enorme peso y, ansioso, clavó sus marrones ojos en los de ella. ¿Por qué nunca lo había visto? ¿Por qué en tantos años que se conocían jamás había tenido la valentía de expresarle lo que sentía? ¿Por qué? Micaela sintió que su mirada decía y preguntaba a gritos algo que solo su corazón pudo traducir. Así, ambos sintieron que el bar se convertía en el escenario de sus únicos protagonistas: ellos dos. Y sin pensarlo dos veces, Gustavo, libre y embelesado, invitó a la banda a interpretar aquel tema que por años se había prohibido tocar; una canción que, en una noche de verano adolescente, tanto él como Micaela habían escrito en honor a su inolvidable infancia compartida. Los ojos de ella se llenaron de cristalinas lágrimas y los de él… Y los de él ya estaban llorando. Pero solo cuando la canción llegó a su fin, Gustavo bajó y se acercó a aquella mesa que siempre solo ella ocupaba. Dulcemente, le tomó la mano y, solo cuando ella lo permitió, la tomó de la cintura, acercándola a su rostro. Sí, la besaría. Sin embargo, sus finos labios se expresaron miedosos, aunque llenos de ansiedad.
—Es mi primer beso —le dijo con la voz temblorosa y un dejo de vergüenza.
Él sonrió enternecido.
—El mío también —expresó risueño.
Micaela arqueó las cejas y dibujó una sonrisa en su rostro por el comentario. Pero Gustavo lo había dicho en serio y, apoyando su frente en la de ella, hundiéndose en un mar de emociones, dejó que su voz volviera a salir antes de lograr su deseado cometido.
—También es mi primer beso… Mi primer beso dado por amor. —Sin más, posó sus labios en los de Micaela para sellar aquel sentimiento que había declarado sin tapujos ni temor.
Y pasarían los años, más de cincuenta con seguridad. Sin embargo, ni el tiempo lograría que, cada noche de viernes, ambos recordaran con entusiasmo aquella hermosa noche de jazz, pues, desde entonces y hasta el final de sus días, sus vidas no harían más que formar una única y bella melodía: la del amor.

Julianne May

QUIERES QUE TE DIGA QUIEN ERES?



Nuestra querida Dama esta malita, asi que vengo yo a sustituir su natural sabiduría por un estudio sociologico de las plumillas, que puedo extender a todo aquel que desee jugar con nosotras, conmigo. 

He pasado un cuestionario de 4 preguntas a mis compis, menos a Dama, que obviamente esta ocupada con esa cosa verde que le sale de la boca.

1ª pregunta.
¿Que historia te sugiere esta foto?


Para Raquel Campos le sugiere "Me sugiere una historia ambientada en los famosos carnavales de Venecia e histórica, y añade... 
-La máscara ocultaba su rostro por completo y la peluca de cabellos blancos, ocultaba los propios rojizos. Tan solo sus rasgados ojos verdes eran visibles, y esperaba que nadie la reconociera. No podía comprometer el buen nombre y la posición de su familia. El trabajo que le acometía esa noche, era suyo. Esa venganza que nacía de su corazón despechado y le pedía su propia vendetta. " 
Creo que todos coincidiremos en que queremos esa historia.

Para Claudia Cardozo la inspira una historia de Carnaval, de misterio y con un final trágico, muerte de por medio. 

Para Julianne Mala historia de una mujer que, por dolor y presionada por el contexto, debe ocultar su verdadera esencia tras la imagen que los demás quieren tener de ella. 

Para Arman Lourenço un secuestro y grandes problemas para encontrar al o la secuestrada antes de morir

Aunque debo decir que para Lorraine Coco la historia ya esta escrita, porque le recuerda a la novela de Josephine Lys “Un disfraz para una dama”.

Es evidente que todas quieren escribir esta historia a excepción de Lorraine que prefiere leerla, porque ella con su encadenados, no quiere escribir sobre máscaras, ni venecias. 

Esto es lo que sugiere a escritoras, pero y las lectoras, ¿que pensarían de un libro que tuviera esta portada?

2ª pregunta. Si fueras Macgiver y encontraras a tu paso un rio caudaloso, ¿que harías?

Aqui se demuestra que las plumas estan un poco para allá. Si tenemos en cuenta que el rio y el agua, significan en el inconsciente los problemas que se nos presentan y la forma que tenemos de resolverlos.

Para Lorraine, Se daria un baño porque asi se le aprietan las carnes, literalmente. A esta mujer le gusta vivir bajo presión. Las que la conocemos lo sabemos, y las que no, ya os lo digo yo.

Para Arman la solución es facil, si tiene ganas nada hasta alcanzar la otra orilla, o si no sigue caminando hasta que se acabe el rio.

Sin palabras.

Julianne, es evidente que es imaginativa, ella crearía una ballesta, con una flecha atada a una cuerda y la lanzaria al otro lado del rio, y despues haría cuerding hasta alcanzar la otra orilla. 

Claudia. Más trabajadora, que aemás se ha visto todos los episodios de macgiver se hace una balsa con los troncos de los árboles más cercanos. ¡OLE!, Raquel coincide con Claudia, o al revés.

Y tú querida lector o lectora, ¿Harías algo diferente?

3º Pregunta.

¿Que libro elegirías para hacer una película?

Yo me refería a uno de los suyos, pero me hacen tanto caso, como al tio de la lista.

RaquelEl escalón 33 de Luis Zueco
 
Arman, uno de aventuras medievales pero dice que no se le ocurre ninguno. ¿?

Julianne  una versión nueva, pero clásica (aunque con las formas de edición de ahora) de "Crimen y castigo".


Lorraine La Portadora ¡oleeeeeeeeeeeeeeeeee! una que me entendió.

Claudia, de La sombra del viento de Zafón

Y las seguidoras de este blogs y sus autoras, ¿cúal de nuestros libros llevarías a la gran pantalla?.


4º pregunta.

Que aniam elegirías entre una pantera, un caballo, un perro o un gato

El animal nos define, o al menos compartimos con él parte de sus cualidades principales. Esto es una clase de seudosicologia, que no debéis prestar demasiada atención porque es un juego.

Raquel.Caballo.

Ama la libertad, pero también puede vivir "domesticada"

Julianne. Perro, dudo entre perro y caballo.

Esta muy domesticada. Es lo que hay.

Claudia. Caballo. 

Lorraine Pantera. 
Es evidente que se ve elegante, pero es una depredadora, no en el sentido de devorar al enemigo, sino de atrapar entre sus garras todo aquello que desea. 

Arman, no tenía ganas de contestar esta pregunta..


Bueno esto además de un juego, es una entrevista multiple, donde si habéis puesto atención, cosa que sin duda confio en que habréis hecho, habréis conocido un poco más de algunas de las que formamos parte de este club, el único donde Goucho Marx querría estar.