La Deuda Capítulo 5º por Arman Lourenço Trindade


NOTA DE LA AUTORA:


Esta semana ha crecido en mi la vena más sangrienta y perversa. Escribí unas escenas con mi amigo Kaesios como protagonista, que me sorprendieron a mí misma, sin duda no me esperaba poder narrar con tanta claridad y facilidad cosas tan lejanas a mi personalidad, tan llenas de violencia y de sangre. ¡Simplemente fascinante! Un nuevo descubrimiento para mí. 


Sin embargo luego pensé que tal vez no eran escenas aptas para todos los públicos, podrían herir la sensibilidad de alguna persona, entre las que me incluyo, por eso decidí modificar y suprimir aquellas escenas y situaciones que podrían no ser muy adecuadas, porque aunque Kaesios es un vampiro perverso, fuerte y letal, que puede matar sin pestañear, sin inmutarse y sin sentir ni un ápice de culpabilidad, también es un ser entregado y bondadoso y quiero en este blog deleitarme contando su historia de amor, sin olvidar su lado más oscuro por supuesto, pero sobre todo mostrando lo más amable de esta criatura tan compleja. Pero esas escenas quedan guardadas (como me recomendó un día mi querida María Border) porque no sé si tal vez en un futuro las pueda utilizar, ya que en mi pensamiento se está germinando la loca idea de publicar esta historia. 

Dicho esto y sin más dilación os presento el nuevo capítulo de La Deuda, espero que os guste y lo disfrutéis, es una versión light de la auténtica vida de Kaesios, porque lo escribo pensando en vosotras.

Un enorme besazo!!







LA DEUDA 

Clara avanzaba al lado de Aidan completamente en silencio. Sabía que el vampiro estaba enfadado, lo que no lograba averiguar era si la razón de su enfado se debía a Kaesios o a ella misma.

-Aidan, lo siento. –Logró decir Clara.

Aidan se paró en seco.

-Usted no tuvo la culpa de nada.

Ella se quedó callada unos instantes, mirando fijamente al joven vampiro. Aidan era muy atractivo, no tanto como Kaesios, pero no se podía negar la belleza de los rasgos de la criatura.

-Por favor, tráteme de tú.

-Como desees, espero que hagas lo mismo. –Ella sonrió y continuaron andando lentamente. Después de unos minutos Clara habló.

-Supongo que el error lo cometimos los dos.

Aidan la miró fijamente, seguía disgustado, ella lo notaba.

-No, no es así, yo no puedo culparte de nada porque no eres consciente del peligro que corres.

Clara abrió mucho los ojos sorprendida.

-¿Crees que Kaesios sería capaz de hacerme daño?

Aidan suspiró frustrado.

-No, desde luego que no… pero es algo complicado… Mira, los vampiros, por naturaleza, somos caprichosos y egoístas. A los vampiros jóvenes, como yo, nos cuesta muchísimo controlar nuestros impulsos. Con el tiempo y mucho esfuerzo, llegamos a dominarnos y procuramos pensar antes de actuar, no siempre lo conseguimos, por eso vivimos con vampiros más ancianos que nos acogen bajo su mano y protección. Somos criaturas peligrosas, muy peligrosas, porque cuando nuestros deseos controlan nuestra mente, no podremos parar hasta satisfacernos, al menos muy pocos lo logran. No actuamos para herir o dañar, pero si los impulsos nos dominan, nuestra parte racional nos abandona, quedaríamos a merced del depredador, de la necesidad… y cuando un vampiro siente una necesidad tan intensa es muy difícil que pueda controlarse. ¿Lo entiendes?

-Creo que sí, pero como tu muy bien has dicho, sois los vampiros más jóvenes los que tenéis ese problema, y tengo entendido que Kaesios es uno de los más ancianos.

-Clara, conozco bien a Kaesios, es un ser bondadoso, todo lo bondadoso que podemos llegar a ser. Es prudente y juicioso, y no sé muy bien por qué, siente una pequeña debilidad a la hora de proteger a los humanos. Pero jamás, escúchame bien, jamás se ha interesado por una mujer, humana o vampiresa, de la misma forma que lo hace contigo. No lo entiendo, te juro que no lo entiendo, pero tú posees algo que hace que Kaesios pierda el norte. Es algo nuevo y estoy desconcertado, no quiero ni pensar cómo debe sentirse él…

-Confío en Kaesios. –Respondió la joven muy convencida.

-Los vampiros somos seres fríos, oscuros, tenebrosos. Adoramos la soledad y nos gusta preocuparnos solo de nosotros mismos. Pero cuando alcanzamos una edad, sentimos la necesidad de estar acompañados. Kaesios lo estuvo con su hermana, mi madre, pero llegado el momento tuvieron que separarse, y mi madre decidió… como lo diría… decidió que deseaba tener un hijo… y yo me crucé en su camino. Durante siglos vivimos los dos juntos, viajamos, conocimos lugares lejanos, gentes, culturas… durante ese tiempo me habló muchísimo de Kaesios, ambos se adoraban, jamás me contó que Kaesios se interesara de forma romántica por ninguna mujer, más bien durante todo el tiempo evitó acercarse demasiado a alguna. Cuando un vampiro o vampiresa se enamora, se entrega completamente. Hay quién dice que no tenemos corazón, que somos incapaces de amar, eso es mentira. Un vampiro o vampiresa, permanece enamorado mientras ambos vivan, incluso mucho más. Esto es bueno si tenemos la suerte de enamorarnos de uno de nuestra propia especie. No tanto si nos entregamos a un humano o humana. Nuestros sentimientos son demasiado intensos y fuertes, como nosotros mismos, el vampiro enamorado es un vampiro débil, pues deja de ser uno mismo para convertirse en protector, amigo, amante y todo lo que la pareja necesite. Nuestra pareja es nuestra mayor debilidad, nuestro talón de Aquiles, ¿comprendes?

Clara no dejaba de mirar pasmada a Aidan, todo aquello que le estaba revelando era increíble. Asintió con la cabeza lentamente. Aidan la cogió por el brazo y ambos iniciaron la marcha hasta su habitación. Una vez en la puerta, cuando estaban a punto de despedirse, Clara no pudo evitar pensar en una cosa.

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Pregunta.

-¿Qué sucedió con tu madre?

El hermoso rostro de Aidan se contrajo de dolor.

-Ella es el mejor ejemplo del daño que hace enamorarse de la persona equivocada. Murió hace varios años…

-Lo siento.

-Gracias... Buenas noches Clara.

-Buenas noches Aidan.

Clara entró en su habitación y cerró la puerta, más como acto reflejo que como protección, si alguno de los inmortales deseaba entrar una puerta cerrada no lo evitaría. Se quitó el abrigo lentamente, su mente estaba muy lejos de aquella habitación, no paraba de darle vueltas a todo lo que le había dicho Aidan.


Kaesios era un ser de la noche, podía pasear a su antojo durante el día y apenas necesitaba descansar, pero sin duda su medio era la noche, cuando los ojos humanos no distinguen entre las sombras, cuando las estrellas revelan la mayor de las bellezas y el mayor de los misterios. Con la oscuridad Kaesios se sentía a gusto, se sentía él mismo.

Estaba escondido entre las ramas de un árbol, mirando a la inmensidad, oculto a ojos indiscretos.

Vigilante.

Siempre vigilaba.

Sin duda era una condición de los vampiros, sentirse inseguros, desconfiados…

Sus presas estaban llegando, no sabía cómo, pero siempre estaba en el lugar adecuado.

Esperó en silencio.

-Tenemos que darnos prisa, nadie puede vernos. –escuchó decir a un hombre, cuya voz le resultó muy familiar.

-Nadie nos persigue, podemos quedarnos por aquí y disfrutarla… es tan hermosa…

Kaesios escuchó un quejido lastimoso.

-No te preocupes dulzura… no te lastimaremos, no mucho al menos –soltó el truhán con una carcajada.

-Vamos, vamos Sebastian, seguro que no estás tan necesitado como para no llegar a un lugar más seguro.

-Pero mírala Antoine, es tan dulce… tan deseable… y seremos los primeros…

Kaesios escuchaba en silencio mientras les veía acercarse. Cuatro hombres y una mujer. Su vista agudizada podía distinguir con claridad cada uno de los rostros, los gestos, incluso los más mínimos detalles de la ropa. Vio con pesar que la mujer no era más que una pobre muchacha. La tenían atada y amordazada. Los ojos de la chiquilla mostraban todo su miedo.

-No puedo esperar más, necesito tenerla –dijo Sebastian, tocando los pechos de la chica bruscamente.

-Sebastian, este no es un lugar seguro, vamos a la casa del guardabosques, allí no hay nadie y podremos estar todo el tiempo que queramos. –comentó otro hombre.

-Oh, vale, está bien… esperaré pues.

-Yo os dejo aquí, no quiero seguir más y que me encuentren junto a vosotros.

-¿No quieres disfrutar de lo que has pagado?

-No, os la regalo toda para vosotros, yo prefiero a las mujeres bien dispuestas, no me llama una niña llorosa y temblorosa.

El hombre que iba en primer lugar se acercó hasta éste.

-Muy bien, si así lo decides así será… que te vaya bien Julien, espero que nos veamos pronto.

-Ya veremos Antoine.

Julien giró sobre sí mismo e inició la marcha en otra dirección, llevándose con él una de las lámparas.
Antoine se quedó durante unos instantes viendo como Julien desaparecía en la oscuridad.

-Ese muchacho lo tiene todo y sin embargo está perdido –dijo más para sí que para los demás.-Venga, vamos, que amanecerá y nos encontrará la luz del alba aquí.

Kaesios, sin hacer el menor ruido, se dejó caer de la rama en la que estaba, parando frente a Antoine. Este dio un paso atrás debido a la sorpresa.

-Hola, hace una maravillosa noche, ¿no creéis? –preguntó Kaesios como si tal cosa.

-Una maravillosa noche ¿para qué? –le preguntó desdeñosamente Sebastian sin dejar en ningún momento a la muchacha.

-Pues para morir, por supuesto.

Antoine abrió mucho los ojos.

-Oscuro, la guerra entre nuestras razas terminó, no entiendo porque deseas matarnos, no te hemos hecho nada.

Kaesios le miró fijamente durante unos instantes, clavando su mirada azul en aquellos ojos humanos.

-Déjame pensar…tienes razón, humano, la guerra terminó, pero no me gusta la escoria, huele a podredumbre. Simplemente tengo ganas de mataros.

-¿Tienes ganas? ¿Qué razón es esa para quitarle la vida a alguien?

-La única que importa, mortal.

Nadie le vio moverse, pero Sebastian cayó al suelo con un sonido sordo, rodeado de su propia sangre.
Los demás dieron un paso atrás.
Kaesios los miró y sonrió. Una sonrisa tan terrible y malvada que les heló la sangre. Antoine, mirando fijamente a Kaesios sintió que tenía en frente a la mismísima muerte, sintió el miedo calando en su interior, el pánico se apoderó de él. En ese mismo instante supo que iba a morir.
Minutos después Kaesios amontonaba los cuerpos de los humanos y les prendía fuego. La muchacha seguía agazapada en el tronco de un árbol, mirando la escena petrificada. Kaesios no dijo nada, simplemente se quedó allí quieto, mirando como el fuego consumía los cuerpos de lo que hacía apenas unos minutos, eran hombres llenos de vida… y de maldad.
Cuando el fuego estaba a punto de consumirse se acercó hasta la muchacha, se agachó a su lado y le quitó la mordaza.
Ella no se movió.
Kaesios sacó un cuchillo del bolsillo del pantalón y cortó las cuerdas que sujetaban sus muñecas. Ella se las frotó despacio, notando como la sangre volvía a correr por sus doloridas manos.

-¿Cuántos años tienes?

-Catorce.

-¿Tu nombre?

-Cecile.

-¿Tienes a dónde ir?

Ella negó con la cabeza.

-¿Y tú padre?

-Él me vendió a estos hombres, si regreso con él, volverá a hacerlo.

-¿Y tu madre?

-Murió.

-¿Tienes hermanos o alguien de familia?

-Tengo cuatro hermanos pequeños, dos niñas y dos niños. No hay nadie más.

Kaesios se puso en pie y miró el cielo estrellado, suspiró.

-Bien, pues. Yo sé de un lugar al que puedes ir, allí estarás segura, tendrás un trabajo decente, comida caliente y una cama donde dormir. Ahora tú debes decidir si deseas venir conmigo o no.

La muchacha le miró durante unos segundos. Kaesios situado de espaldas a ella no dijo nada, no se movió.

-Iré con usted.

Se giró lentamente.

-¿Estás segura?

-Sí, me ha salvado la vida, por lo tanto estoy en deuda, haré todo lo que esté en mi mano para saldar la deuda.

-No me debes nada muchacha. No deseo tu servidumbre.

-¿Qué queréis de mi, entonces? ¿Qué puedo ofrecer a un señor Oscuro?

-Con tu lealtad me basta. Si la consigo me doy por pagado.

-Entonces señor, si eso es lo que deseáis, eso es lo que tendréis de mí. –dijo la muchacha mientras se ponía en pie.

La noche dio paso al día, el sol se asomó pletórico, lleno y brillante. Cecile se levantó en su nuevo cuarto, contenta y feliz se preparó para el primer día de su nueva vida. Sin prisa se dirigió hacia la cocina y se encontró con la sorpresa de ver a sus hermanos desayunando allí. Entonces lo supo, sin necesidad de hablar, ella supo que su padre no vería otro amanecer…

Clara se asomó a la ventana como tenía por costumbre. El día comenzaba lleno de luz, el cielo completamente despejado. El rocío de la noche brillaba como pequeños diamantes al ser acariciados por los dulces rayos del astro rey. Clara se sintió feliz. Se vistió y bajó a desayunar, como siempre Kaesios ya estaba esperando. Sintió un nudo en el estómago al recordar el beso de la noche anterior y todo lo que Aidan le había contado, pero en cuanto la criatura alzó la mirada y la fijó en ella, Clara sintió su cuerpo flotar.

-Buenos día, Clara.

-Buenos días, Kaesios.

Ambos tomaron asiento y Kaesios ordenó que sirvieran el desayuno. Él se comportaba como si no hubiera pasado nada entre los dos. Los nervios de la muchacha iban en aumento, mientras que la criatura se mostraba fría y concentrada. Un silencio incómodo ocupó la estancia, Clara se vio en la necesidad de romperlo.

-Kaesios, ¿puedo haceros una pregunta?

Él levantó la mirada de su plato, sus ojos azules, cristalinos y fríos se fijaron en ella.

-Sí.

-He visto que han llegado más hijos de los supervivientes… me preguntaba… si tal vez podía verlos…

Kaesios no habló, no se movió, Clara creyó que ni siquiera respiraba, pero no se amilanó y mantuvo la mirada fija en aquellos ojos hipnotizantes.

Pasaron los minutos.

-¿A quién deseáis ver en particular? –preguntó al fin.

-Oh… bueno, tenía pensado visitar a Mark, hablar un poco con él… -respondió mientras cogía la taza de té y se la llevaba a los labios.

-Mark… ¿Es su prometido?

Ante la pregunta Clara se sorprendió, tanto, que escupió todo el té que tenía en la boca mientras intentaba no atragantarse.

-¿Prometido? ¿Mark? No, desde luego que no –contestó una vez repuesta.

-¿Tenéis prometido o alguien que os espere fuera de aquí?

Clara dejó sobre la mesa la servilleta que había utilizado para limpiar todo el estropicio que había causado y le miró fijamente. No entendía por qué se interesaba por su vida sentimental y menos ahora.

-¿Mi respuesta podría cambiar en algo la situación a la que me veo sometida?

Esta vez fue él el sorprendido, aunque su rostro se mostraba inexpresivo, el brillo fugaz de sus ojos le delató.

-No.

-Pues entonces no veo la necesidad de contestar a esa pregunta.

Kaesios dejó los cubiertos sobre la mesa y se reclinó en el respaldo de la silla, se acomodó, cruzó los brazos sobre el pecho y aceptó el desafío que esa muchacha le acababa de lanzar.

-Creo que deberíais ser más prudente. Sabéis lo que soy y todo lo que puedo hacer, no os conviene hacerme enfadar.

Clara se entretuvo cortando con delicadeza la tostada que tenía en el plato. No podía mirarle, sentía como le faltaba la fuerza y la voluntad, el tono de voz de la criatura se había modificado sutilmente, de agradable y apaciguador a dominante y controlador. Él tenía razón, era capaz de muchas cosas, de las más terribles y de las más bondadosas, sin embargo, supuso que enfadado, sería un ser despiadado y cruel. A ella no le convenía, pero no podía simplemente someterse a su voluntad, ella no era libre, estaba encerrada en el castillo, él le privaba de libertad, incluso era capaz de dominar su cuerpo  cuando estaban juntos, pero aún le restaba el alma, su alma, limpia y pura le pertenecía a ella solamente, y algo le decía en su interior que debía resistir y prestar batalla, aunque fuera una pequeña e insignificante...

-Sé lo que sois y no puedo ni imaginar todo lo que seriáis capaz de hacer, sin embargo creo que mi vida privada es solo mía.

-Ahora no tenéis vida privada Clara, eso se terminó, ahora estáis aquí, en mi hogar, bajo mi protección y cobijo, me gusta conocer a aquellos que viven bajo mi techo. Necesito saber si habrá algún loco enamorado dispuesto a atacar mi castillo para rescatar a su dulce dama.

Clara se sonrojó hasta la punta del cabello.

-No creo que haya nadie en la faz de la tierra que sea tan insensato. Podéis descansar tranquilo, señor, pues tenga o no enamorado esperándome fuera, sin duda no se atrevería a venir hasta aquí y retaros a un duelo por mi honor. Estoy a vuestra merced durante todo el tiempo que deseéis, aceptando su impuesto hogar y cobijo. Y ahora si me disculpáis voy a retirarme.

Clara se puso en pie y Kaesios la imitó, pero no impidió su huída, estaba tan fascinado por el ímpetu y descaro de la muchacha, que no era capaz de reaccionar decentemente, así que se limitó a verla marchar aceptando su fracaso. Esta batalla sin duda ella la había ganado, pero lo que Clara no sabía es que esto no era más que el comienzo de una guerra, y en el arte de la guerra Kaesios era un experto maestro.


Muy a su pesar, Kaesios sonrió.

                                                                                                                 © Arman Lourenço Trindade




MÚSICA Y MICRORELATO

Creo que la música es muy especial para escribir, y cuando una canción me gusta no puedo sacarla de mi mente y me persigue a todos lados. Hoy quiero compartir una de esas canciones que me encantan. La letra me inspira mucho, tanto que hace tiempo escribí un pequeño relato inspirado en esa canción. Os dejo la canción, espero que os guste:


Y ahora mi relato:

VUELVE

Estoy en la cama echada, mirando el techo y preguntándome si volverás de nuevo a mí. Aunque pienso que ya es tarde para mí, he tenido mucho tiempo y ahora el silencio me embarga y me destruye por dentro. Han sido tantas las veces que he podido decirte esas palabras que ya ni me acuerdo, pero algo me detenía… quizás el temor a no ser correspondida.

Ese miedo es ahora el que me está destruyendo poco a poco. Anhelo tus besos con sabor a caramelo. Tu aroma me invade y me presiona, ¿cómo es posible añorar un aroma?
Se añoran los besos, las palabras, las caricias…pero un olor. Pues eso es lo que siento, cuando me levanto por las mañanas aun puedo verte estirado en la cama y con las sábanas prendidas de ti…es algo que no consigo olvidar.
Ahora sé lo que es sentirse vacía y sola, y me aterra sentirlo tan de cerca. No me atrevo a levantarme, parezco un muerto en vida.

De pronto en la soledad de la habitación una luz me sorprende y me doy cuenta de que me miras a los ojos. Estás aquí, has vuelto y la voz no sale de mi garganta. Nuestros miradas se quedan prendidas durante lo que a mi se me antojan horas. Esos ojos oscuros que saben mirarme más allá de todo y ven dentro de mí.


-Te quiero –una sonrisa empieza a asomar a tu perfecto rostro y echas la cabeza hacia atrás en un gesto de alegría.
-No sabes las veces que he esperado que me dijeras esas palabras –ahora soy yo la que sonríe como una tonta, incapaz de moverme del sitio.
-Estos días sin ti, han sido un infierno –te acercas y te sientas a mi lado. Tu mano acaricia mi rostro dejando el calor de tu toque bajo mi piel.
-No te imaginas lo mal que lo he pasado.
-No quiero que te marches nunca más –asientes con la cabeza mientras te acercas a mi oído. Tu aliento eriza mi piel, pero son tus palabras las que se funden en mi alma.
-No lo pienso hacer. Te amo, princesa.


Fin

©Raquel Campos

Si fueras... y si lo intentaras... (E incorporación en Bloglovin)

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Arman en su entrada de esta semana, nos ha hecho ver que todos pasamos por las mismas cosas de una manera o de otra.

Los que tienen más ego, se desinflan antes, porque como todos sabéis el ego esta hecho de aire caliente. 

Luego estamos los que tenemos mala leshe, que cuando nos pinchan sale nitroglicerina, no porque pensemos que nuestra obra no merece crítica, sino porque pensamos... " quien eres tu, pa mirarme así .. que te doyyyyy.... rebota y rebota y en tu cucu explota", por supuesto no hemos llegado a ese estado de sensatez y madurez de manera natural... hay que trabajar mucho.


Así que vestiros con vuestro mejor callo, (callo de pie, no de cállate la boca) y volar.

Quieres escribir? Escribe, quieres dibujar? Dibuja, quieres no hacer nada... ??? Eres un nini???. Y no lo digo por nuestra amiga Ninive, que ella siempre esta metida en cosas.

Para sonreír no hacen falta motivos, solo costumbre.



En los tiempos difíciles que nos toca vivir, siempre hay un espacio para que se cuelen los sueños.

Mi experiencia con la auto-publicación 1º Parte: INICIO Y MAQUETACIÓN

Hola mis queridos lectores, como mucho ya sabréis, y si no lo sabéis yo os lo explico, mi libro "Sentencia de Amor" ya está a la venta en Amazon.com y Amazon.es (Si clikáis encima os llevará directamente al enlace de compra).



Ha sido un arduo trabajo, y la inexperiencia ha hecho que sea más complicado aún.
He decidido compartir esa experiencia con vosotros para que lo tengáis un poquito más fácil por si queréis usar ese método para publicar.

1ºPaso: 

Lo primero que tenéis que tener claro es que cuando termináis de escribir vuestra obra, la tenéis que repasar y corregir, yo en este caso conté con la ayuda de Trinity P. Silver.

2ºPaso:
Una vez hecho esto tenéis que registrar la obra, ¿Cómo se hace? ¿Qué requisitos os piden? ¿Cuánto cuesta?

Depende de la provincia donde estéis viviendo os puede costar más o menos, en Barcelona inscribir una obra cuesta alrededor de 5,40 €, por Madrid y otras ciudades supera los 12€ o 13€.


En Barcelona encontraréis el registro en la calle Muntaner nº221, (queda cerca de la calle Londres) y el teléfono para más información es: 93. 363. 28. 75

Pero siempre podéis buscar en Google el registro que os queda más cerca de vuestro pueblo o ciudad.

Lo que a mí me solicitaron fue que el manuscrito tuviera en la primera página el título de la obra, mi nombre real y debajo entre paréntesis poner Seudónimo y cual es, también había que encuadernarlo y llevar una fotocopia de mi DNI. (Lo podéis poner con letra más pequeña y con el interlineado sencillo para que ocupe menos páginas y os cueste menos la encuadernación, a ellos eso les da igual)

Allí te hacen firmar en la primera, en una del interior y en la última página del manuscrito, también hay que rellenar un formulario muy sencillo.


Pero se novata se paga. El funcionario me comentó que se puede hacer vía 
online, que es más sencillo. Casi que habría sido lo mejor para evitarme hacer dos horas de trayecto y gastar en gasolina, tren, metro y tiempo, encima que pagué casi 12€ de encuadernación.

La dirección se me olvidó preguntársela, así que cuando pueda llamo, pregunto y la subo en esta entrada.
Lo que sí me informó es que se hace con la firma digital, para los que tenéis el DNI actual, la podéis solicitar en la policía donde los hacen.

3º Paso:

Tenéis que decidir que hacéis con vuestra obra: presentarla a un concurso, enviarla a una editorial o auto-publicarla. 
Yo me decidí por está última, más que nada porque no tengo demasiada paciencia, y quería tener mi libro en mis manos lo antes posible, además que ese es mi primer sueño.
No os negaré que otro de mis sueños por cumplir es publicar algún día con una editorial, pero ese no era el primero como ya os he dicho.

Si os decidís por la auto-publicación hay varios métodos, yo escogí publicar por Amazon, ya que no hay que hacer ninguna inversión monetaria y mi libro está disponible en todo el globo terráqueo.




4º Paso:

Registrarte en CreasteSpace.

Primero tenéis que registraros en su página web. (El registro es muy sencillo)




Normalmente os saldrá en inglés, pero con internet explorer lo he podido traducir, aunque nada más.
Os da ha seleccionar dos cosas, País que por supuesto tenéis que poner en el que residís  y la otra opción es ¿Qué tipo de medios de comunicación ¿Está considerando la editorial?(What type of media are you considering publishing?).

Si es un Libro debéis seleccionar: Libro (Book)

Una vez hecho esto recibiréis en vuestro correo un mail de confirmación.

5ºPaso:
Conseguir la plantilla para la maquetación de nuestro libro.

Habría que hacer unos cuantos pasos, hasta llegar a la parte de la maquetación donde CresteSpace nos daría el link de descarga de las maquetas, pero para ahorraros ese proceso os pongo el link aquí y así podéis ir más rápidos y comenzar vuestra maquetación antes completar los demás pasos.

Hay varias opciones de tamaños, la que os he marcado con X en rojo es la que yo escogí, y la que os he marcado en negro es la que han escogido mis plumillas Arman y Lury para sus libros.


Le dais y se os descargará en vuestro equipo, cuando la abráis tenéis que configurar varias cosas y tener otras en cuenta.

6ºPaso:
Configurar la plantilla.

Os vais a ir a márgenes (recordad que yo os estoy explicando mi experiencia y mis métodos, son solo unos consejillos, luego vosotros podéis hacerlo como mejor os guste).

Tenéis que darle a donde pone Reflejado, y después a personalizar márgenes.

Yo le puse los siguientes (pero depende de muchas cosas) os pongo estos de forma orientativa: 

Superior: 2 cm                   Inferior: 2 cm
Interior: 2 cm o 2,5cm       Exterior: 1,5 cm o 2 cm 

Después os vais a Inicio/ Párrafo:

Yo puse los parámetros que se muestran en esta imagen.

En la pestaña de insertar tenéis los saltos de página, para que al escribir no se os mueva el capítulo, y lo números a pie de página, así podréis controlar mejor donde va cada cosa.

En la primera página no os debe salir el número, a partir de la segunda ya os saldrán los números, empezando por el 2.

Ya estáis listos para copiar y pegar (pegar texto sin formato) vuestro documento en la plantilla del CreateSpace.

A continuación tenéis que tener en cuenta lo siguiente:

La 1º y la 2º página siempre van ha ir en blanco (no debéis escribir nada en ellas)

La 3º página va el título y vuestro nombre de autor (Podéis ponerlo en letra más grande para que destaque)

En la 4º página irán los derechos del Copyright, nombre del autor, primera edición, ISBN etc...

Ejemplo:

Título original: © (ponéis el título)

© (Aquí iría el nombre del autor)
© (la edición, ejemplo: Primera edición, junio 2013)
Diseño de cubierta: © (Quién la ha diseñado)
Imagen de portada: © (si es una imagen externa o una persona en concreto)
(Los ISBN os los proporcionan gratis en CreateSpace o podéis poner los vuestros)
     ISBN-13:  
     ISBN-10: 

Todos los derechos reservados. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita y legal de los titulares del Copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

En la 5º página podéis poner una dedicatoria.

La 6º página iría en blanco (no escribir nada)

En la 7º página iría el indice, aunque a veces ocupa también la página 8º

Yo en la página 9º puse la cita de un escritor, en mi caso fue de Julio Verne, pero en internet podéis buscar citas y frases de otros escritores, las cuales vayan acorde con el contenido de vuestro libro.

Yo comencé con el Prólogo en la página 11º, acordaros de poner los títulos de capítulo en estilos, así lo tendréis más fácil para luego hacer el indice.

Al final del libro, cuando terminé la historia, puse los agradecimientos, aunque mucha gente prefiere ponerlos al inicio, pero yo aproveché también para poner mis enlaces y mi información de contacto.
Como Blogs de autora utilizaré está página del Club, también La Pared de La Guarida y mi página del facebook aquí.


ADVERTENCIA: Todos los capítulos tienes que comenzar en página impar, al igual que cuando terminéis el libro tiene que terminar la maqueta en página impar, que puede estar escrita o blanco.

Tener cuidado también con la letra, yo use la Times Roman nº 12, hay muchas letras que no se admiten a la hora de subir el libro, la que sí se con certeza que admite aparte de la ya mencionada, son la Calibria, y la Book antigua.

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Creo que no se me ha olvidado nada, espero que os haya ayudado de alguna manera, cuando yo empecé con el createSpace iba muy perdida, y con la maquetación del libro ni os cuento, pero tuve mucha ayuda por parte de María Border y mi Plumilla Arman a las que agradezco de corazón su tiempo y paciencia conmigo.
No soy una experta en el tema, por eso todo lo que os he explicado ha sido desde mi propia experiencia o inexperiencia.

Si tenéis algún consejo es bienvenido, si queréis añadir algo más también es de agradecer.

Próximamente os traeré varias entradas con los pasos a seguir para subir y publicar vuestras obras.


Muchos saludos a todos. Nos leemos Pronto.

© Dama N. Prayton


DESVARÍOS

Hoy me vais a perdonar, pero he tenido una semana de vértigo y no he podido continuar con el siguiente capítulo de La Deuda y espero, en consecuencia, que me deis vuestro permiso para poder divagar a mi antojo.

Comienzo divagación:

Con ilusión, la misma que sintiera para mí misma, veo como mis compañeras se enfrascan en la dura aventura de la autopublicación.
No hay nada para un escritor, como ver su obra publicada. Poder coger tu libro, que antes era una simple ilusión, transformado en algo real, palpable. Cogerlo, olerlo, abrirlo, mirarlo, elegir ese sitio privilegiado en la biblioteca donde colocarlo para que quede perfecto… son unas sensaciones realmente maravillosas, nada comparable, nada imaginable.


Yo, cuando publiqué Grandes Secretos Desvelados y lo vi por fin, no pude parar de llorar. Sí que es cierto que tal vez, para mí, la sola idea de publicar se me antojaba lejana, fantasiosa. Escribí la novela sin ánimo de que llegara a ver la luz algún día, fue como un medio de sanación, de mantenerme cuerda en los peores momentos, fue la forma en la que yo me podía expresar y liberar mi mente, de relajarme y olvidarme de todo lo malo que me rodeaba, por eso nació Sara, le di vida a través de mi corazón, la hice sentir, sufrir, llorar, amar… intentando describir sentimientos y sensaciones en una hoja de papel.



Por eso Grandes secretos desvelados es una historia simple, sin grandes enrevesados, empleé mi tiempo en plasmar más los sentimientos que en inventarme una súper historia, con muchos personajes y altibajos increíbles e inesperados. También escribí desde la inexperiencia, me sentaba frente al ordenador y contaba todo lo que pasaba por mi mente. Fue mi vía de escape y hoy la veo en el escaparate de una librería y es tanta la emoción que me olvidé por completo de lo que me hizo escribirla.

Después llega el arduo trabajo, yo cuando la publiqué, suspiré, me liberé. Sentí que mi trabajo ya había terminado, mi ilusión se había realizado. Nada más lejos de la realidad. Una vez publicada es cuando realmente comienza el trabajo.

Tienes que vender tu obra, hacer que esté al alcance de mucha gente, darla a conocer, promocionarla, pero eso sí, intentando no agobiar, no saturar.

Y después las reacciones de los/as lectores/as.

Debido a mi forma de ser, acepto bien las críticas, tal vez porque no tengo la suficiente autoestima como para creer que mi historia es buena, pero cuando un/a lector/a te llama o te escribe, o simplemente te ve por la calle y te para, para decirte que la historia le ha encantado, que les he hecho llorar, que se han visto identificados con los personajes, sus sentimientos, sus reacciones… eso, eso amigos/as, no tiene precio. Es tanta la satisfacción, es tanta la alegría que por unos segundos me olvido de mi timidez y mi baja autoestima y disfruto, disfruto como una niña que por fin ha conseguido realizar su sueño, disfruto de sentirme realizada y orgullosa del trabajo bien hecho. Siento que por fin todo el esfuerzo, todo el trabajo merece la pena. Con que mi historia le guste a una persona ya me doy por satisfecha ;)

Una de las opiniones que más me han gustado fue la de un hombre, tal vez porque yo supuse que mi historia está escrita más para el sexo femenino, pero cuando ese hombre me dijo que se había emocionado, que se había partido de risa, que había disfrutado de la lectura y me dijo que publicara ya el segundo libro que estaba deseando comprarlo, me sentí volar. Para todas las que dudéis, ese hombre no es de mi familia, ni siquiera es conocido mío, sino de mi marido.

Hoy me enfrasco en la aventura de una nueva historia, pero desde otro punto de vista. Intento que sea original, que enganche, que guste, me exijo más y trabajo muchísimo más. Me voy a la cama dando vueltas a la historia, buscando giros inesperados, personajes buenos y malos, invento vidas, situaciones, diálogos. Mi mente está en continuo trabajo así que duermo muy poco o casi nada.

Para una persona que vive sola no es ningún problema, pero para mí lo es, es un GRAN problema. Aunque estoy sentada en el sofá viendo la tele y aparentemente escucho y presto atención, no es cierto. Veo, hablo, contesto, pero no soy yo, yo estoy pensando, dando vueltas e imaginando cosas. Luego vienen los malentendidos.




Hija -Mamá, te dije que necesitaba un cuaderno.

Yo -Lo siento hija, se me olvidó.

Hija -Mamá, te dije que necesitaba ese pantalón.

Yo -Lo siento hija, no me di cuenta.

Hija -Mamá, ¿no te acuerdas que te di el papel para que lo firmaras?

Yo -Ups… se me olvidó…

Marido -Pero si te avisé de que este finde habíamos quedado.

Yo -¿En serio? Pues no me acuerdo.

Yo -¿Alguien sabe dónde están mis gafas? ¿Y mi móvil? ¿Y mis llaves?...

Y así puedo estar días enteros. Y mi despiste puede durar meses enteros, por lo que los míos se arman de paciencia y simplemente procuran ayudarme no dándome muchas cosas en las que pensar a la vez, porque seguramente las olvide.

Y luego está la parte en la que las musas deciden aparecer cuando menos te lo esperas. Ellas, caprichosas como son, llaman a mi puerta cuando estoy a punto de quedarme dormida, por lo que me espabilo y apunto todo lo que ellas tengan a bien concederme, aprovechando al máximo, aunque eso suponga dormir apenas tres horas. O en esos "maravillosos" momentos, cuando se celebra una reunión familiar y yo me veo inmersa en nuevas escenas y me distraigo, dejo de prestar atención a los familiares y sus conversaciones y me concentro en recordar y apuntar todo lo que pasa por mi mente. Alzo la vista y todos están mirándome como si fuera un bicho raro, tal vez lo sea… Y que decir tiene cuando deciden aparecer mientras estoy conduciendo, estos momentos me llenan de rabia, porque no puedo apuntar las cosas y tengo que memorizarlas y las repito una y otra vez para que no se me olviden, y en cuanto tengo un momento salgo pitando a escribirlas…

¡Qué dura es la vida del escritor!

Pero no cambiaría absolutamente nada de nada, porque esto es lo que soy, soy escritora, narradora de historias, soy pura imaginación, vivo en lugares increíbles, conozco a gente maravillosa, me enamoro como la primera vez, miles de veces, y doy el primer beso otras tantas. Puedo volar, pelear, manejar espadas, pilotar aviones, montar a caballo sin silla de montar, ponerme de pie sobre el animal y galopar tan rápido como el viento. Puedo hacer esto y muchas cosas más, porque estoy hecha de palabras, vivo de sueños una y mil vidas.








Soy escritora. 


Eso es lo que soy.







© Arman Lourenço Trindade

UNA PORTADA DESEADA Y UNA NUEVA AVENTURA

Hola a tod@s.

Interrumpo el rumbo de mis entradas anteriores para enseñaros algo que me tiene de nuevo emocionada.

Desde siempre me han gustado mucho las portadas de los libros y he de decir que me inclino mucho a comprar un libro por si me seduce la imagen. Creo que la portada es el alma del libro y de ella depende mucho todo. Cuando salió mi libro "Towerbridge. Un amor en el tiempo" me desencanté un poco porque la portada no me decía nada de nada. No habían sabido captar el espíritu del libro y me hundí un poco en la aventura de publicar con una editorial.
Ahora meses después y gracias al apoyo de muchas compañeras y amigas que me han apoyado para que continúe adelante, puedo presentaros por fin la nueva cara de mi novela.
Por facebook he estado publicando una serie de montajes con la cara de los protagonistas, mi relación con el photoshop empieza a ir bien y me gustan las cositas que hago, aunque poco a poco y con mucho trabajo.

Ahora sí, quiero presentaros a los protagonistas de "Un amor en el tiempo", sí, le he cambiado el título porque creo que era muy largo y es más fácil recordar un título sencillo y corto y creo que este resume a la perfección lo que encierra el libro.

Keith McDermott y Josephine Marshall


Marcus Sheridan y Maryan Hayes


Estas imágenes me encantan y me parecen perfectas para mis personajes. Ahora viene el turno de la portada.

Quiero agradecer a Valerie Miller y a Mimi Romanz por su ayuda y paciencia, además de profesionalidad. Chicas habías sabido atrapar el alma de mi historia, esta sí que es la portada con la que siempre había soñado!!!!!!


Y como mi ilusión es subirla amazon y embarcarme en una nueva aventura, la han terminado así:


Me encanta, no podría ser de otra forma. Espero que os guste tanto como a mí. En la próxima entrada os enseñaré el booktrailer en el que estoy trabajando. Y os espero próximamente en amazon!!!